Análisis de AAA: Sin Límite en el Tiempo - La primera cinta mexicana de animación en esta década

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AAA, Sin límite en el tiempo. Anima Estudios México- PAPSA. México

Este texto fue originalmente publicado en Súper Luchas # 348

Es 1970 en la Ciudad de México, y en el ring se enfrentan Destello Mortal y Triple Dragón. Su lucha se ve interrumpida por la llegada un robot, que finalmente es vencido con combinaciones de ambos luchadores. Sin embargo, hay un gran incendio en la arena y Triple Dragón va a buscar al causante de ese ataque: el doctor Transistor.

Así comienza AAA: Sin Límite en el Tiempo, la más reciente cinta de animación mexicana, y también lo más nuevo en el género del cine de luchadores. Con producción de PAPSA (Marisela Peña y Dorian Roldán), y con la realización de Ánima Estudio, AAA: Sin Límite en el Tiempo, resulta ser un filme ligero, pero divertido.

Tras año y medio de trabajo y una inversión de 30 millones de pesos, el resultado final de esta producción dista mucho de la simplicidad del trailer teaser presentado hace más de un año.

Los actores de voces fueron cambiados (Mario Castañeda, la voz de “McGyver” y Gokú”, ya no es La Parka), y el diseño de los personajes se estilizó. Dicho diseño estuvo a cargo de Mario Pons, quien ya había trabajado con AAA en la realización de los cuadernos de entretenimiento publicados por Ediciones B, mientras que con Ánima Estudio es el director artístico de la serie El Chavo Animado.


La dirección de escena estuvo a cargo de Alberto Chino Rodríguez, siendo éste su primer largometraje de animación.

Por ser una cinta animada, pero también del género luchístico, es importante separar ambos aspectos al analizar AAA: Sin Límite en el Tiempo. Hasta ahora, en foros de discusión por Internet, como el de nuestra página culturacomic.com, los usuarios han hablado de particularidades técnicas, pues el filme no se estrenaría sino hasta el viernes 22 de enero. En ese sentido, como ya lo mencionamos, el resultado final mejoró las primeras escenas dadas a conocer por Ánima Estudio. Esto quizá se deba

a que decidieron contratar los servicios de la compañía irlandesa Boulder Media, que cuenta entre sus trabajos la animación de series como Mansión Foster para amigos imaginarios para Cartoon Network y la semiluchística El Tigre: Las aventuras de Manny Rivera, para Nickelodeon.

Así, AAA: Sin Límite en el Tiempo, tiene  el mismo sabor de las modernas series de esos canales, donde se produce la animación por medio del software Flash.

Sin embargo, a la par de esas animaciones, Ánima Estudio realizó entornos computarizados, que reproducen paisajes conocidos de la Ciudad de México, como el segundo piso del periférico y la avenida Insurgentes, con todo y las paradas del Metrobús. Aunque suena como una buena idea, en la práctica esas escenas pierden hegemonía, pues se ven más reales los personajes que los escenarios, debido a la sencillez con que estos fueron creados y a la baja calidad de las texturas. Hubiera sido mejor que se mantuviera la consistencia.

Por otro lado, la música de Leoncio Bon Lara es de primer nivel. El músico chihuahuense, conocido por ser el guitarrista y vocalista del grupo Bon y los Enemigos del Silencio, ha trabajado antes en España, en películas como Las alas rotas y en series como Al filo de la ley, mientras que en México ha musicalizado conocidas cintas, entre ellas Club Eutanasia y Rudo y Cursi. Lo que logra en AAA: Sin Límite en el Tiempo es notable, pues supo captar el espíritu de los personajes.

En términos generales, a pesar de ciertos detalles, AAA: Sin Límite en el Tiempo alcanza estándares de producción pocas veces vistos en México, y sienta un precedente para futuras realizaciones de animación en nuestro país.

Por el lado de la historia, como en todo el cine de luchadores, no podemos esperar una joya destinada a triunfar en Cannes, sino una fábula fantástica donde los ídolos del cuadrilátero aparezcan como verdaderos superhéroes. Con esa premisa, la historia de AAA: Sin Límite en el Tiempo padece de varios clichés, como el científico loco y su ayudante incompetente (en este caso, un robot de nombre inaprendible que nos recuerda al H.E.R.B.I.E. de Los Cuatro Fantásticos).

El guión de David Hernández Miranda, contiene lo mismo chistes bobos y predecibles (el nombre del robot es uno de ellos), que situaciones que arrancan una sonrisa o causan una carcajada.

Lo más logrado en este aspecto es que los personajes no son unidimensionales; cada uno tiene una personalidad propia, misma que en el corto lapso de noventa minutos, alcanzan a mostrar al público.

Por ejemplo, La Parka es, en esta historia, un adulto a cargo de su hermano adolescente, Yónatan, a quien en vez de comprender, molesta con actitudes infantiles, burlándose cuando le pide que lo entrene para ser luchador (ante la súplica para que le enseñe una llave, La Parka le entrega la llave del cuarto de la azotea para que lo limpie). La voz de La Parka es proporcionada por Andrés Gutiérrez Coto, conocido por doblajes como el de Lex Luthor en Smallville.

Abismo Negro es el rudo principal de la AAA. A pesar de su aparente maldad, en el fondo tiene un buen corazón (se preocupa cuando cree lastimado a La Parka en la lucha que tienen al principio del filme). El por qué Abismo tiene este estatus en la película, aún cuando siempre estuvo detrás de Cibernético en la vida real, no es explicado, pero resulta interesante que coincidiera con la muerte del luchador real, sucedida cuando la película ya estaba en producción.

La voz de Abismo es de Sergio Gutiérrez Coto, quien ha doblado a Christian Bale en Batman Begins y The Dark Knight, además de ser el narrador de Las Chicas Superpoderosas. Abismo Negro se hace acompañar por sus dos secuaces: Chessman y Charly Manson. Es curioso que Manson ya no pertenezca a AAA en la vida real, y que su personaje esté en el cine. Alguien malicioso diría que renunció cuando leyó el guión, pues Manson es el esbirro tonto de Abismo, lo que da pie a diálogos simples, pero efectivos:

  • ABISMO: ¡Idiota!
  • MANSON: ¡Mande!
  • ABISMO: Tú no. Hablo de otro idiota.

Más tarde, aparece el casero para cobrar la renta a Manson, quien vive en un cuartucho, a diferencia del departamento de lujo de Abismo:

  • CASERO: ¡Quiero lo de la renta!
  • MANSON: ¡Pero si se la pagué hace un mes!
  • CASERO: ¡Se paga cada mes, Carlos!

Octagón, otro de los personajes principales, es una especie de líder moral de AAA. Como en la vida real, él es uno de los fundadores de la empresa, y conoce secretos que nadie más imagina.

Octagón es respetado incluso por los rudos (detiene una pelea entre Parka y Abismo; Kenzo Suzuki le llama “sensei”). La voz de Octagón es la de Rolando de Castro Jr. (Sawyer en Lost), actor que logra darle personalidad al personaje, enfatizando su posición como el “hermano mayor” al dar explicaciones filosóficas a sus compañeros. Cuando Faby Apache se enfurece por la actitud de Abismo, serenamente, Octagón se la aclara: “El egoísmo está sostenido por el miedo a sentirse generoso”. Jesús Guzmán, comediante de TV Azteca, donde conducía el noticiero humorístico El Informal, es la voz de Kenzo Suzuki. Increíblemente, Kenzo tiene más tiempo en pantalla que luchadores más conocidos, como Konnan o El Mesías.

Quizá desde un principio tenían en mente al personaje por la graciosa interpretación de Guzmán, pues el acento japonés logra que sean divertidas cada una de sus intervenciones, como cuando le habla a La Parka para decirle que lo quieren entrevistar para la revista Lucha y Trucha, “una nueva revista especializada en lucha libre y pesca deportiva”.

Al estar Suzuki encerrado en una celda, La Parka intenta liberarlo, pero en eso aparece un robot guardián:

  • PARKA: ¡Déjamelo a mí! ¡No te metas en esto!
  • KENZO: Esteee, Parka... Estoy encerrado.
  • PARKA: ¡Bien hecho!

Hay personajes que, a pesar de tener una menor participación, tienen su sello distintivo, como la aguerrida Faby Apache, el enorme pero gruñón Gronda, o el chistorete Brazo, que vendría siendo la contraparte técnica de Charly Manson:

  • OCTAGÓN: Sólo Transistor tiene los suficientes motivos para querer hacernos daño.
  • EL BRAZO: ¿Cómo la Secretaría de Hacienda?

Más adelante, estando en un calabozo:

  • MASCARITA (a FABY): Recuerda que la fe mueve montañas.
  • EL BRAZO: ¡Qué pena que no estemos encerrados por montañas!

El prolífico veterano César Arias es la voz del villano de la historia, el Dr. Transistor, genio demente que creó una máquina del tiempo para así poder reclutar a los guerreros más poderosos de la historia, poniéndolos a luchar en combates a muerte televisados a todo el mundo (curiosamente, cuando el nombre del programa aparece en inglés en el fondo, se llama Ultimate Fighting), premisa parecida a la de la película Los condenados, (protagonizada por el ex Campeón WWE, Stone Cold Steve Austin), que a su vez es una versión con elementos de TV Show de la japonesa Battle Royale.

Los únicos cuatro luchadores que doblan su voz ellos mismos son Cibernético, Konnan, El Mesías y El Zorro. En general lo hacen bien, pero su tiempo en pantalla no es muy amplio (los tres últimos son enviados a otras épocas por el doctor Transistor), y Cibernético no aprovecha para gritar con toda su fuerza la línea “¡Apocalipsis, ahora!”, dejándola en nivel de tímida amenaza.

Mención aparte merece el trabajo del doctor Alfonso Morales y de Arturo Rivera. De acuerdo con los realizadores, se pensaba que aparecieran sólo en una de las primeras escenas, cuando narran la lucha entre Abismo Negro y La Parka, pero al darse cuenta de la facilidad con que armaban divertidos diálogos, decidieron darles una escena más. No fue necesario un guión para ellos: Solamente describían las batallas después de recibir algunas indicaciones del director.

AAA: Sin Límite en el Tiempo es, pues, una buena opción para pasar un rato entretenido en el cine. Aún no se sabe si después vendrá una secuela o una serie televisiva, pero con los aciertos logrados en la creación de personajes, no vendría mal una serie donde pudiéramos ver aventuras individuales de estos luchadores animados..