Astro Boy, el niño robot en acción con nuevas aventuras en esta cinta.

Santo Domingo. En ocasiones anteriores hemos destacado la manera en que el cine utiliza a la literatura como fuente de inspiración para sus relatos. «Astro boy«,  película de dibujos animados recientemente estrenada en el país, pareciera a primera vista un relato moderno, casi de segunda categoría en términos artísticos y del todo alejado de la literatura.

Pero, como veremos a continuación, la historia del niño robot tiene profundas raíces en la tradición literaria occidental.

El autor

La historia original pertenece al escritor y dibujante japonés Osamu Tezuka, considerado uno de los fundadores del «manga», arte gráfico de gran éxito masivo entre los jóvenes orientales.

Debutó en el cómic con «Astro boy» en 1963 y ese mismo año realizó para la televisión japonesa una serie limitada a tres capítulos.

En 1980, la cadena NBC  le contrató para rehacer la serie que posteriormente se tradujo a varios idiomas. Tezuka fue creador, además, de la serie «Kimba, el león», plagiada por la compañía Disney para dar origen a su mayor éxito de taquilla «El Rey León» y por la cual su creador no recibió ni un peso.

La herencia literaria

«Astro boy» cuenta la historia de un científico y su talentoso hijo que muere en un accidente; el padre, devastado por la pérdida, construye una réplica de éste mediante sus conocimientos de robótica. Lo interesante es que esta historia se posee elementos de relatos que provienen de la tradición literaria más noble.

Son las historias de «Frankenstein» (Mary Shelley, 1818), «Pinocho» (Carlo Collodi, 1882), y «Yo Robot» (Isaac Asimov, 1950), que Tezuka fusionó para reconstruir el mito que subyace en ellas : la ciencia y la tecnología serían capaces de crear vida humana.

De esta manera resurgen, con otras apariencias, personajes de las historias mencionadas, el Dr. Frankeinstein es el Dr. Temma, el malvado Stromboli, explotador de infantes en Pinocho, se convierte en Ham Egg, organizador de luchas entre robots y el Hada Azul aparece en forma de energía positiva.

Por supuesto, Astro boy no es otro que Pinocho redivivo, un robot con súper poderes, pero que en el fondo no es más que una marioneta que quiere ser un niño de verdad.

De «Yo Robot» se tomó el contexto futurista de la historia y por supuesto las tres leyes de la robótica que el escritor bielorruso Asimov planteara en su libro de cuentos y que tanto ha dado de beber al cine.

Un buen guión

En esta película, el niño cibernético es rechazado por su creador y se ve obligado a buscarse a sí mismo. Descubre sus poderes combatiendo al ambicioso presidente de Ciudad Metro, que busca perpetuarse en el poder utilizando la energía negativa.

El eje central del relato de Pinocho es también aquí el motor de la historia, la réplica humana busca un lugar en el mundo y termina siendo más humano que su creador, es decir, un héroe.

Amistad, amor filial y valentía son los conceptos que sostienen al personaje en su aventura, a ratos divertida y también emotiva.

Timothy Harris y David Bowers consiguen un buen relato de adecuado ritmo. Bowers, quien trabajó como guionista en otras películas de animación como «Shark tale» , debuta como director con este filme que utiliza técnicas de animación en dos y tres dimensiones.

Como película familiar cumple plenamente su cometido al tiempo que repone una historia con bases sólidas combinadas de un modo creativo que permite la continuidad del mito en un siglo que posiblemente verá la realización del anhelo científico.

Recomendable para padres y madres con hijos inquietos y ávidos de historias diferentes.

Ficha Técnica

  1. Astro Boy.
  • Taiwán, EE.UU. Japón 2009. 94 minutos.
  1. Dirección: David Bowers
  2. Guión: Timothy Harris y David Bowers, basados en el cómic de Osamu Tezuka
  3. Música: John Ottman
  4. Fotografía : Pepe Valencia
  5. Intérpretes (voces):
Advertisements

Tagged: