De acuerdo a lo que la lógica nos indica, una historia debe de comenzar necesariamente por el principio. Sin embargo, tanto la narrativa en general, como el cine en particular, no necesitan adaptarse necesariamente a este principio que, de entrada, parecería de lo más lógico. En varias ocasiones, la historia arranca en la mitad de la historia o, como en los ejemplos que mencionaremos hoy, prácticamente al final, o faltando pocos minutos para el mismo. Sin embargo, el espectador mantiene el interés y la expectación, no tanto por saber como va a terminar, sino como llegaron hasta ahí.

Capitán América, el Primer Vengador

En los primeros momentos de la cinta, vemos un grupo de exploradores que encuentran un avión perdido en el casquete polar, en la época actual, para después saltar de pronto a la II Guerra Mundial, directo a la biografía de Rogers. Para quien no conociera la historia del cómic, esta aparición resultará un misterio hasta el momento final.

La Chica de Rojo

Los primeros momentos de la cinta nos muestran al protagonista a punto de suicidarse, o cuando menos eso es lo que el espectador creería. Es hasta que entramos en la historia que nos enteramos que lo llevó ahí, pero tras de una gran cantidad de peripecias.

Titanic

La historia comienza con una exploración en la época actual, y la presencia de una anciana que, en su momento, nadie sabe quien es. Hasta que ella comienza a contar su historia, es que comenzamos a saber quien es, y como llegó a ese momento.

Gandhi

Considerando que es una biografía, el abrir la historia con el momento del asesinato del protagonista parecería muy precipitado, pero después de ese momento, vamos viendo los detalles de su vida, y la forma en la que llega al momento del crimen.

Inception

La primera escena de esta película no podía ser más críptica: No sabemos quienes son los que están hablando entre ellos, donde están, o que pasa. Es hasta que la acción comienza a desenvolverse que que entendemos de los diversos niveles del sueño.

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