Sin importar cuantos géneros conozcamos, y las características de cada uno, existen cinco de ellos que marcan la direcciòn de todos los demás, y que definen prácticamente cualquier forma de narrativa, aunque fue en el teatro donde primero se delinearon.

Si analizamos cualquier película, todas ellas caen en una de estas categorías, por lo que vale la pena describirlas, para poder entender un poco más cada uno de ellos, así como mencionar un ejemplo claro de cada uno.

Tragedia

En este género, el protagonista se ve enfrentado a un destino que, por más que intenta, no puede superar, y que al final, terminará derrotado. Sin embargo, en ese momento tendrá una revelación que hará que, en cierta forma, el final valga la pena. Los protagonistas viven las emociones al límite. El mejor ejemplo es Dancer in the Dark.

Drama

En este género, la interacción entre los personajes, y sus propias emociones, son el punto básico del mismo. El protagonista confronta su propia visión del mundo, y usualmente encuentra una visiòn diferente. Un ejemplo muy claro es Descubriendo a Forrester.

Melodrama

Este género se centra más en las emociones, pero más en cuanto a las interacciones entre personajes. Todos los involucrados tienen identidades claras y fácilmente identificables, y son raros los variantes emocionales. Si bien la gran mayoría de los melodramas son románticos, no es siempre el caso. El mejor ejemplo es Casablanca.

Comedia

Este género suele apuntar a los aspectos más absurdos o ridículos de la cida diaria, y su objetivo es provocar la risa, por medio de una identificación, aunque sea tangencial, con las situaciones. Un excelente ejemplo es Robó, Huyó y lo Pescaron.

Farsa

Este género juega con la lógica y la realidad, presentando situaciones sin sentido y totalmente disparatadas, provocando la risa por medio de el surrealismo de las mismas. El mejor ejemplo es Monty Python Holy Grial.

Advertisements

Tagged: