Cómo Elf ayudó al Universo Cinematográfico Marvel

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Jon Favreau es tanto el director de Elf como de las dos primeras películas de Iron Man. Además, aparece como el personaje de Happy Hogan en las producciones de Marvel Studios, habiéndose ganado a los fans como cineasta y como actor.

Durante una charla con otros directores del universo cinematográfico que aparece en los extras de Avengers: Infinity War (vía Comic Book), explica cómo la película navideña ayudó a la primera producción de La Casa de las Ideas.

"Elf hizo dinero y yo estaba en una lista de directores para contratar. Se acercaron a mí si un guion ni nada. Tenían algunas ideas para la historia, con las que no sabía que iba a hacer, pero tenía claro que eran geniales. También pensaba que el CGI funcionaría bien porque en ese momentos estaban haciendo Transformers".

Además, explicó que el estudio no creían que Iron Man fuera tan divertida como fue.

"Ni siquiera creo que supieran que iba a ser tan divertida. Cuando la proyectamos por primera vez, Kevin Feige dijo: '¡vaya, esto es muy divertido!'".

Como el personaje de Happy Hogan, Favreau también es uno de los protagonistas de las escenas eliminadas de la película. Así mismo lo comentamos recientemente cuando recopilamos algunas de las escenas que no se mostraron en la producción.

Antes de la guerra, vemos cómo Iron Man está paseando con Pepper Potts por una parque de Nueva York. Quizá a muchos llamó la atención por qué no está rodeado por gente queriendo hacerse fotos con él o porque nadie lo está acosando.

En una de las escenas eliminadas se explica que Happy Hogan, el guardaespaldas del héroe, está ocupándose de que así sea. Esto explica también donde estaba este personaje (que debemos considerar un miembro de los Vengadores) en la película.

Las escenas eliminadas de Avengers: Infinity War revelan mucho

Ahora, dejando a un lado Marvel Studios, les dejamos todo sobre la mencionada Elf.

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Una Nochebuena, en un orfanato, un bebé gatea dentro de un saco de regalos de Santa Claus y acaba en su taller del Polo Norte. Es adoptado y educado como un elfo, pero, al crecer, se hace tres veces más grande que los demás. En estas circunstancias, se decide que lo mejor para él será encontrar a su familia. Con esta intención viaja a Nueva York, donde descubrirá que la vida no consiste sólo en patinar y comer dulces; así que vuelve a sentirse otra vez fuera lugar. Consigue primero encontrar a su padre (James Caan), un editor de libros infantiles, adicto al trabajo y al dinero, que figura en la lista negra de Santa Claus. Después encuentra una nueva madre (Mary Steenburgen) y descubre que su hermanastro de diez años (Daniel Tay) no cree en los elfos ni en Santa Claus ni en las Navidades. En realidad, todo el mundo parece haber olvidado el significado de esa fiesta. Cuando La Navidad se acerca, nuestro personaje decide aprovechar su conocimiento del mundo de los elfos para ganarse el amor de su familia y, además, salvar el espíritu navideño tanto en Nueva York como en el resto del mundo.