PARTE I

En semanas recientes, y a partir de las piezas de investigación del New York Times y el New Yorker, más mujeres han procedido a denunciar al mega productor veterano de Hollywood, Harvey Weinstein, por agresión sexual, acoso sexual, mal comportamiento y violación.

Muchas de estas historias, comparten similitudes enormes entre sí. Detalles como invitaciones a habitaciones de hoteles disfrazadas de reuniones de trabajo para roles potenciales en alguna de sus producciones, conducta violenta y manipuladora e intimidación, amenazando con ‘acabar’ con sus carreras si decidían hablar.

En la primera parte del siguiente recuento, les presentaremos los testimonios de las actrices Lupita Nyong’o y Brit Marling. En una segunda parte que estará disponible más tarde, recopilamos los compartidos por Lena Headey y Minka Kelly.

En una tercera parte, incluimos el recuento de Zelda Perkins, ex asistente de Weinstein, y primera persona en romper el acuerdo de confidencialidad para compartir su experiencia y contestar algunas de las preguntas en la mente de muchos: ¿Qué tanto sabían ellas del comportamiento de su antiguo jefe? Y, ¿De qué van estos acuerdos?

Estas mujeres, se unen a las declaraciones desgarradoras de actrices como Ashley Judd, Rose McGowan, Gwyneth Paltrow, Angelina Jolie, Cara Delevingne, Lea Seydoux, Mira Sorvino, Rosanna Arquette y otras más.

Weinstein fue despedido de su compañía, The Weinstein Company, expulsado de la Academia del Óscar y del BAFTA, desprendido de su medalla de honor en Francia, y está ahora mismo bajo investigación por parte del Departamento de la Policía en Los Ángeles y Nueva York, y la policía de Londres.

Hasta ahora, el número de mujeres que han denunciado a Weinstein, superan las 50.

El escándalo ha inspirado a que otro grupo de personas alce su voz y comparta sus propias historias sobre acoso a manos de otras figuras en la industria, como el caso de Reese Witherspoon. Durante el fin de semana, el guionista y director James Toback, fue denunciado por acoso sexual por más de 30 mujeres, en una pieza de investigación del LA Times.

 

LUPITA NYONG’O

Lupita Nyong’o, ganadora al Óscar a Mejor Actriz de Reparto por su desgarradora interpretación en el drama 12 Years a Slave (en la que nada tuvo que ver Weinstein Company por si se lo estaban preguntando), hizo público su testimonio en una carta abierta para el New York Times en días recientes, en donde la actriz reveló las constantes insinuaciones del magnate, de quien además, recibió una amenaza.

La actriz conoció a Weinstein en 2011, en una ceremonia de premiación en Berlín, cuando aún estudiaba en Yale School of Drama. Un intermediario lo presentó como “el productor más poderoso en Hollywod.” Él insistió en que le llamara “Harvey” después que la actriz se dirigiera a él como Sr. Weinstein. No mucho tiempo después, Nyong’o recibió una invitación por parte de él, para la proyección de un film, en su casa con su familia en Westport, Connecticut.

El encuentro incluiría una comida primero en un restaurante, en el que Weinstein intentó forzar a Nyong’o a beber alcohol. Ella declinó. Momentos más tarde, llegarían a la casa del productor. Mientras se encontraban viendo la película con la familia, Weinstein tomó a Nyong’o y la llevó a su habitación donde dijo que quería darle un masaje:

Pensé que estaba bromeando. No lo estaba. Por primera vez desde que lo conocí, me sentí insegura. Después de un breve momento de pánico, le ofrecí darle uno: lo que me permitiría estar en control físico, saber dónde se encontraban sus manos todo el tiempo. Él accedió y se tiró en la cama, pero poco después deseaba quitarse los pantalones,” explica Nyong’o.

Le dije que no lo hiciera porque me haría sentir extremadamente incómoda. Él se levantó de cualquier manera y lo hizo, y yo me dirigí a la puerta, diciéndole que me hacía sentir incómoda: ‘Si no vamos a ver el filme, debería regresar a clases,’” le informó Nyong’o.

Lupita Nyong’o se alzó con el Óscar por su actuación en 12 Years a Slave.

 

Weinstein permitió a Nyong’o irse llamándole “terca.” Nyong’o no sabía cómo procesar el incidente. Sabía que había sido inapropiado. Temía que haber rechazado sus insinuaciones podría poner su futuro en riesgo.

El segundo encuentro ocurriría meses después. Harvey había invitado a la actriz a una lectura de uno de sus shows de Broadway, Finding Neverland. Nyong’o no dudó en llevar con ella a dos de sus amigos más cercanos. A la lectura, le siguió una invitación para cenar y celebrar, a la que también irían amigos y colegas de Weinstein. El productor envió a los amigos de Nyong’o a otra mesa. Nyong’o se retiró temprano, pues tenía que tomar un tren de regreso a New Haven. Sus amigos, la actriz explica, quedaron fascinados con el carisma del productor.

El tercer encuentro, sería la invitación a la proyección de la película W.E. en Nueva York. Más segura después de su última reunión, Nyong’o acudió sola. Después del evento, le siguió la invitación a cenar en algún lugar de Tribeca. La actriz comenta que esta vez, no iba un séquito de acompañantes con el productor, como ella pensó que ocurriría. Esta vez, eran solamente ella y el productor, quien le dijo:

Vayamos al grano. Tengo una habitación privada arriba, donde podemos terminar nuestra cena.”

La actriz dice haber quedado “pasmada.” “Le dije que prefería comer en el restaurante,” me contestó que no fuera “ingenua.” “Si quería ser actriz, tenía que estar dispuesta a hacer ese tipo de cosas. Dijo que había salido con Actriz Famosa X y Y, y mira a dónde han llegado.”

Cuando Nyong’o declinó amablemente la oferta de Weinstein, “Con todo respeto, no podría ser capaz de dormir de noche si hago lo que me está pidiendo, así que pasaré de ella,” la actitud de Weinstein dio un giro abrupto:

“Supongo entonces que somos dos barcos en direcciones diferentes. Hemos terminado aquí. Puedes irte.”

Antes de subirse al taxi, Nyong’o quiso asegurarse que estuviera todo bien:

“No sé de tu carrera, pero tu estarás bien.” Sentenció Weinstein.

La actriz explicó que no volvió a cruzar su camino con el del productor, hasta septiembre del año 2013 en Toronto, donde se celebraba la premiere de su primer filme, 12 Years a Slave. El magante se le acercó para ofrecerle una disculpa por su mal comportamiento. Ella la aceptó, pero se prometió nunca trabajar con él. A pesar de las múltiples ocasiones en que ha sido abordada por Weinstein para colaborar, la actriz lo ha rechazado.

La estrella de la próxima a estrenarse, Black Panther, concluye su columna con una petición por el cambio en la industria:

“Comparto todo esto ahora, porque ahora sé, lo que no sabía entonces. Era parte de una comunidad de mujeres en crecimiento, que lidiaban en secreto con acoso de Harvey Weinstein. Tampoco sabía que hay un mundo en que a alguien le importaría mi experiencia con él. No sabía que las cosas podían cambiar. No sabía que alguien quería que cambiaran. No sabía que tenía aliados en esto.

“Afortunadamente para mí, no he lidiado con más incidentes así. Creo que es porque los proyectos de los cuales he formado parte, tienen a mujeres en posiciones de poder, junto a hombres feministas que no abusan de su poder.”

Desearía haber sabido que hay mujeres en la industria con las que podría haber hablado. Desearía haber sabido que había oídos para mí. Que la justicia podía hacerse. Quiero agradecer a las mujeres que han hablado y me han dado fuerza para repasar este momento desafortunado en mi pasado.”

Espero que podamos formar una comunidad en donde una mujer pueda hablar acerca del abuso y no sufrir otro abuso al no creerle y ser ridiculizada.”

Espero podamos asegurarnos que este tipo de conducta depredadora como algo que se acepta en nuestra industria, muera aquí y ahora. Ahora que estamos hablando, no nos quedemos calladas sobre este tipo de cosas. Hablo para cerciorarme que este no sea el tipo de conducta que merece una segunda oportunidad. Hablo para contribuir al final de la conspiración del silencio.

BRIT MARLING

La protagonista, guionista y productora de títulos de la escena independiente del cine como The East, Sound of My Voice y Another Earth y más recientemente, la serie de ciencia ficción de Netflix, The OA, comparte su testimonio de su propio encuentro con el magnate en un ensayo para The Atlantic:

Yo, también, acudí a una reunión pensando que tal vez mi vida entera estaba por cambiar para mejor. Yo, también, fui requerida para reunirme con él, en el bar de un hotel. Yo, también, conocí a una asistente joven ahí, que dijo que la reunión había sido traslada a su suite porque era un hombre muy ocupado. Yo, también, sentí cómo mi guardia subía, para ser calmada por la presencia de otra mujer de mi edad a mi lado. Yo, también, sentí el terror en la boca de mi estómago cuando esa joven mujer salió de la habitación, y de repente, me encontraba a solas con él. Yo, también, fui sujeta a preguntas como si quería un masaje, champaña, fresas. Yo, también, me senté en una silla, paralizada del miedo, cuando él sugirió que nos bañáramos juntos. ‘¿Qué podía hacer?, ¿Cómo podía no ofender a este hombre, este guardia, que podía hacerme o deshacerme?’

Era claro que él quería que el encuentro fuera en una sola dirección. Fui capaz de contenerme y abandonar la habitación. Después, me senté sola en mi habitación de hotel y lloré. Lloré porque subí al elevador cuando sabía mejor. Lloré porque le dejé tocar mis hombros. Lloré porque en otros momentos de mi vida, bajo otras circunstancias, no había sido capaz de irme.”

Marling explica cómo logró escapar la situación:

“Creo, que fui capaz de dejar la habitación de hotel de Weinstein ese día, porque había entrado como actriz, pero también, como guionista/creadora. Fue la guionista quien se levantó y se fue. Porque la guionista sabía que aunque este hombre poderoso nunca le diera trabajo en ninguno de sus films, aún si la pusiera en la lista negra de otros films, ella podía realizar su propio trabajo en sus propios términos y tendría un techo sobre su cabeza.”

Marling elogió a todas las mujeres que compartieron sus historias de acoso sexual tanto de Weinstein como de otros miembros de Hollywood:

“Es un momento poderoso en el que las personas valientes comienzan a hablar acerca de cómo han sido lastimadas, lo cual, es algo difícil de hacer, porque significa atravesar un pantano de vergüenza que te han hecho sentir. Estoy inspirada por todas ellas. Deberíamos dejar que su fuerza guíe nuestro camino hacia adelante, lo que significa comenzar una conversación mucho más amplia, sobre el papel que la desigualdad económica a menudo juega en la cultura de la violación.

 

Segunda parte con testimonios de Lena Headey y Minka Kelly en breve…

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