El engañoso parámetro de la taquilla

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Dinero

Si bien no podemos negar que Dark Knight es una película exitosa, últimamente se han alzado voces que la califican como la mejor de toda la historia. La base para la calificación, básicamente, es la enorme recaudación que ha obtenido. Si bien este es un indicador importante, no podemos confiar en él totalmente para calificar una cinta como mejor o peor que otra, y a continuación, me permitiré aclarar el porqué.

Primeramente, estamos hablando de un mundo cuya población está aumentando rápidamente. En el año de 1950, por ejemplo, el total era de 2,556,000,053 personas, mientras que para este año es de 6,848,932,929. Eso significa que, si toda la población del mundo hubiera visto Rebelde sin Causa, de 1955, sería una cantidad casi igual a que si sólo el 30 % de la actual hubiera visto Dark Knight.

Por otro lado, estamos en un mundo globalizado. La película Rey Criollo, por ejemplo, se estrenó en Estados Unidos en 1958, y fue sólo hasta el 64 que llegó a México. Las cintas rara vez llegaban a todo el mundo, y usualmente, sólo se sabía de ellas cuando se veían en las marquesinas. Ahora, los estrenos mundiales son cosas comunes, y la gente de los rincones más alejados puede tener un seguimiento preciso de la misma al segundo, gracias a Internet. Obviamente, estos son muchos más espectadores que los que antes se contaban.

Y quizá el aspecto más importante, es la inflación. Nuevamente en los cincuentas, una casa costaba 14,500 pesos, y entrar al cine en México implicaba desembolsar a lo más un peso. Lo cual implica que, para recaudar lo de una entrada actual al cine, tenían que asistir cuando menos 40 personas en aquel entonces.

Y como un detalle interesante para concluir: en aquellos años, era común el ofrecer varias cintas por un mismo boleto, a veces hasta tres de ellas. Y en otros casos, los distribuidores sólo le hacían llegar el film a la sala, que usualmente era independiente, y ésta se encargaba de fijar las entradas, funciones y regularidad, por lo que los resultados no eran exactamente confiables.

Así que, antes de tomar el elemento ganancia, recordemos que con las películas, como con las personas, no es el dinero lo que realmente los hace valiosos.