La aventura es un género extraño, una mezcla de piezas donde no hay una aparente prioridad, pero se conserva algo único. Fórmula o no, Un Traidor Entre Nosotros se integra a ese género. Basada en una novela de John le Carré, Ewan McGregor interpreta a un profesor universitario atrapado entre mafias, conspiraciones, espías, y antes de todo eso, un matrimonio frustrado. Esa frustración, dirigida en el inicio de la cinta a su mujer (Naomie Harris) tendrá que ser suficiente para justificar, a los ojos de la audiencia, el encuentro del profesor en un bar en Marruecos con Dima (Stellan Skarsgård), personaje bonachón e impulsivo que resulta ser, pese a su buen corazón, traficante de dinero para la mafia rusa. Y antes de que se de cuenta, el profesor lo está ayudando, convertido en su contacto con el Reino Unido y responsable de transportar una serie de secretos como fachada para proteger a su familia. Más pronto que tarde, su esposa se enoja con él y el MI6 le cae encima, encabezado por un deslumbrante Damian Lewis, aún en la contienda para 007. Les guste o no, este par de civiles están entre el espionaje británico y la mafia rusa, y las balas van a salir tarde o temprano.

Con Un Traidor Entre Nosotros, Damian Lewis justifica sus motivos para ser 007
Con Un Traidor Entre Nosotros, Damian Lewis justifica sus motivos para ser 007

Para ese punto, vale la pena preguntar por el tono de la cinta: ¿Una tragedia que acabará en lágrimas y cadáveres? ¿Una burla descarada de los últimos 50 años de cine de espionaje? La respuesta está en medio de las dos, y Tintín como un marco de referencia le puede ayudar a varios, porque hay muchos elementos en común: El profesor y su mujer se ven impulsados a avanzar porque Dima es un personaje agradable (para ellos y para nosotros), sus habilidades son mucho más una cuestión de astucia que de combate directo, y las pocas escenas de acción son eficientes en su aspecto visual. Los villanos son predecibles pero no carictaurescos, las locaciones son terrenales pero extraordinarias, y el misterio, sin ser nada profundamente innovador, prevalece, entre pistolas especiales, fuegos artificiales y pergaminos diminutos.

Ewan McGregor en Un Traidor Entre Nosotros
Ewan McGregor en Un Traidor Entre Nosotros

Aunque no llega al nivel de excelencia y relevancia histórica de los otros, Un Traidor Entre Nosotros está sentado entre Tintín, Indiana Jones y Stranger Things: Una historia eficiente que sirve de pretexto para re-explorar un terreno de emociones no explosivas, incluso sutiles. Para los fanáticos de los ejemplos previamente mencionados, será aún más disfrutable. Para los que no, el entretenimiento que sostiene individualmente no se irá, y puede servir de excusa para explorar más a fondo. Si Jason Bourne fuera un personaje dematineé, Un Traidor Entre Nosotros sería su primera entrega. Y no hay problema en ello.

 

Calificacion 7

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