Ex asistente de Harvey Weinstein rompe acuerdo de confidencialidad y revela detalles del acoso sexual

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Desde la publicación de las piezas de investigación a cargo del New York Times y el New Yorker, más de 80 mujeres han denunciado públicamente a Harvey Weinstein por acoso sexual, agresión sexual, mal comportamiento y violación.

Zelda Perkins, es una ex asistente de Weinstein, que laboró para el productor durante la época de Miramax Films con sede en Londres, que ha tomado la decisión de unir su voz a la del grupo de denunciantes, y así, convertirse en la primera persona en romper el acuerdo de confidencialidad firmado con la compañía, y compartir su experiencia a través del Financial Times, ayudando a contestar algunas de las preguntas albergadas en la mente de muchos: ¿Qué tanto sabían las asistentes del comportamiento de su antiguo jefe? Y, ¿De qué van estos acuerdos?

Más de 80 mujeres han acusado a Harvey Weinstein de acoso sexual, agresión sexual, mal comportamiento y violación.

 

La nueva pieza de investigación, llega apenas unos días después de que otros miembros del staff de The Weinstein Company emitieran un comunicado en el que piden ser liberados de sus respectivos acuerdos de confidencialidad y hablar libremente sobre el tema.

Quiero romper públicamente mi acuerdo de confidencialidad. A menos que alguien haga esto, no habrá un debate sobre qué tan indignantes son estos acuerdos, y la cantidad de coerción a la que las víctimas son sometidas. Mi mundo entero se cayó, porque pensé que la ley estaba ahí para proteger a aquellos que la respetaban. Descubrí que no tenía nada que ver con lo correcto o lo incorrecto, y todo que ver con dinero y poder.”

Perkins empezó a trabajar en Miramax en el departamento de desarrollo de guion, para después pasar a ser asistente de Weinstein cuando la antigua asistente dejó su puesto sin explicación. Ella asegura que Weinstein se le insinuó de manera similar a los recuentos de otras mujeres que han denunciado al magnate: apareciéndose sin ropa, pidiéndole masajes, además de pedirle verlo bañarse: “Esta era su conducta en cada ocasión que me encontraba sola con él. A menudo tuve que despertarlo en el hotel en las mañanas, y él intentaba llevarme a la cama.”

La ex asistente de Weinstein, Zelda Perkins, es la primera en romper el acuerdo de confidencialidad para compartir detalles sobre el acuerdo y el acoso.

 

Perkins relata que hace 19 años, a la edad de 24 años, salió de las oficinas de la compañía en Londres para no volver nunca más. La asistente buscó a un abogado junto a una colega. Ella explica que sufrió acoso sexual mientras trabajaba para Weinstein, pero finalmente su decisión de abandonar las filas de la compañía, llegó a causa de la confesión de una colega que le contó que el productor había abusado sexualmente de ella durante el Festival de Cine de Venecia en 1998:

“Ella estaba tan blanca como una sábana, temblando y en un estado emocional muy malo. Me contó que algo terrible había pasado. Se encontraba en shock y llorando y con mucha dificultad para hablar. Yo estaba furiosa, profundamente molesta y muy conmocionada.”

Perkins continúa:

“Dije: ‘Tenemos que ir con la policía’ pero ella estaba muy angustiada. Ninguna de las dos sabíamos qué hacer en un ambiente foráneo.”

De manera que buscaron ayuda de la firma de abogados con base en Londres, Simons Muirhead & Burton, quienes le aconsejaron buscar un acuerdo financiero y las negociaciones se pusieron en marcha. Se llegó a un acuerdo por una suma de 250,000 libras esterlinas (alrededor de $328,000 dólares) que serían divididos entre las dos. Se firmó el contrato en 1998, y desde ese momento no habló más de Weinstein, hasta ahora.

El acuerdo de confidencialidad, incluía una cláusula en la que se le limitaba/prohibía su participación en cualquier investigación contra Weinstein y la compañía de cine.

Perkins deseaba exponer su conducta, sin embargo, fue persuadida por sus abogados alegando que Disney (dueña de Miramax en aquél momento) no iba a darle más peso a la palabra de ella sobre la de él sin evidencias. “Estaba muy molesta porque el punto era detenerlo exponiendo su conducta. Fui advertida que él y sus abogados, tratarían de destruir mi credibilidad si lo llevaba a la corte. Me dijeron que tratarían de destruirme a mí y mi familia.”

 

“Deseo que otras mujeres que han sido echadas a un lado, y a quienes no se les está permitiendo ser dueñas de su propias historias de trauma, puedan discutir lo que han sufrido. Deseo que vean que el cielo no caerá sobre ellas.”

Weinstein por su parte, negó de nueva cuenta las acusaciones sobre abuso sexual a través de un vocero:

Cualquier acusación de sexo sin consentimiento, son negadas inequívocamente por el Sr. Weinstein. El Sr. Weinstein confirmó además, que nunca hubo ningún acto de represalia contra ninguna mujer por negarse a sus insinuaciones.”

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