Son muchas las ocasiones en que uno puede cometer serios errores por ignorancia, pero eso no los hace menos graves, en especial cuando están en juego tradiciones y costumbres ancestrales. La actriz Jennifer Lawrence vivió un episodio sumamente vergonzoso en ese sentido, y que se convirtió en un grave escándalo que casi le ocasiona un grave problema tanto legal como de reputación.

Durante la filmación de The Hunger Games: Catching Fire, al equipo de producción se le permitió filmar en el valle Waimea, un importante sitio arqueológico en Hawaii. Durante la filmación, la actriz sufrió una severa comezón en el trasero, y en su desesperación, decidió rascarse contra una de las piedras que estaban cerca. Sin darse cuenta de lo que hizo, lo comentó en redes sociales como un detalle gracioso.

Lo extraño es que esta anécdota destapó un gravísimo error que, de otro modo, hubiera pasado desapercibido: Se trataba nada menos que de una piedra Ohau, en donde se guardaban los huesos de los Kahuna, ancestros polinesios venerados por su sabiduría. Lo que la actriz cometió era algo cercano al sacrilegio, y de inmediato, los hawaiianos se lo hicieron saber, e incluso amenazaron con boicotear la película, eso sin contar que los insultos y la indignación le llovió en redes.

Lawrence no sólo se diculpó públicamente, sino que hizo una importante donación al mismo. Eso suavizó un poco las cosas, pero incluso a la fecha, es aún recibida con frialdad en esas islas.

 

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