Grandes escándalos del cine: John Hinckley Jr

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El intento de asesinato de Ronald Reagan fue quizá uno de los hechos más sonados en la década de los ochentas, pues puso de manifiesto la vulnerabilidad de esta figura en los Estados Unidos, algo que ha cambiado enormemente hasta la fecha. Lo que muy poca gente sabe, es que hubo una película detrás que motivó indirectamente al frustrado homicida, y que su objetivo no era realmente político, sino ganar el corazón de una actriz.
John Hinckler Jr., el autor del atentado, era el hijo de una familia adinerada, que se trasladó a Los Angeles para convertirse en compositor, con poco éxito. Aunque sus padres le enviaban dinero regularmente, vivía en una situación precaria, que se debía más que nada a su fijación por las armas. En esa ciudad también vio por primera vez Taxi Driver, enamorándose de inmediato de la actriz Jodie Foster. el hombre vio la cinta varias veces, y se las arregló para conseguir la dirección postal de la actriz, enviándole cartas diariamente. Foster le respondió en una sola ocasión, en un tono muy amable, dándole las gracias, pero diciéndole que no estaba interesada.
En la cinta, el protagonista Travis Bickle intenta asesinar a un candidato presidencial, por lo que Hinckler se convenció de que, si asesinaba al Presidente, ganaría la admiración de Foster. Durante días, estuvo siguiendo a Jimmy Carter, esperando un buen momento, pero antes de hacerlo, fue arrestado por posesión ilegal de armas. Durante ese tiempo, se dedicó a recolectar material sobre Lee Harvey Oswald, de una forma obsesiva. Poco antes de cometer el atentado, volvió a escribirle a Foster, diciéndole que "Ahora tendrás motivos para admirarme".
Toda esta obsesión salió a la luz tras del juicio e investigación, al grado de que el hombre fue absuelto por incapacidad mental. Si bien este momento es aún recordado a nivel histórico, todo el transfondo hollywoodense ha sido convenientemente puesto en el olvido, ahogándose otro de los grandes escándalos del cine.