Grandes escándalos del Cine: Orejas Largas

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Generalmente, si una película recibe una clasificación PG 13, se entiende que es posible que sea vista por niños mayores de 13 años, con supervisión de un adulto, y si se trata de una animación, usualmente se le puede considerar como una cinta segura. Por ello, cuando en 1978 se estrenó la cinta Orejas Largas (Watering Down), muchos padres de familia acudieron a las salas con toda tranquilidad, mucho más sabiendo que la historia giraba alrededor de un grupo de conejos en busca de un nuevo hogar.
Sin embargo, lo que se encontraron fue muy diferente. El director Martin Rosen basaba la cinta en la novela del escritor Richard Adams, reconocido naturalista, y que hacía una defensa de como la presencia de seres humanos afectaba el hábitat de los animales, por lo que no se detenía en mostrar a las criaturas siendo cazadas - y destrozadas - por todo tipo de depredadores, e incluso presenta una escena en donde uno de los miembros de la comunidad es atacado por la rabia, y elimina a varios de los suyos antes de ser exterminado "por su propio bien". El día de su estreno, las salas quedaron literalmente vacías antes de que la proyección terminara, y no se hicieron esperar las reclamaciones airadas de los padres. Lo cierto es que se siguió proyectando, pues curiosamente este escándalo atrajo a una gran cantidad de espectadores, movidos por el simple morbo. Sin embargo, los cines tuvieron que presentarla como sólo para adultos, lo que no evitó que se siguieran presentando reclamos incluso 33 años después de su estreno. Actualmente, se le sigue considerando una obra maestra de la animación, pero por lo mismo, es algo difícil de conseguir.