La ganadora del Óscar, Jennifer Lawrence, se encuentra en San Sebastián, España, en el Festival de Cine de San Sebastián para proyectar su más reciente largometraje, Die My Love, y recibir el prestigioso Premio Donostia.
Por cierto, la actriz se convierte en la persona más joven de la historia en ser galardonada con el Premio Donostia a la trayectoria profesional en el Festival de Cine de San Sebastián.
Durante la conferencia de prensa, previo a la ceremonia, Lawrence habló sobre Palestina, afirmando que lo que ocurre en Gaza es "nada menos que un genocidio".
Los medios presentes, le pidieron a la actriz varias veces comentar sobre la guerra en Gaza, y aunque los moderadores del festival intentaron detener las preguntas, Lawrence expresó elocuentemente su opinión al final de la conferencia, diciendo:
“Estoy aterrorizada y es mortificante. Lo que está sucediendo no es menos que un genocidio y es inaceptable. Estoy aterrorizada por mis hijos, por todos nuestros hijos”.
Luego habló sobre la política estadounidense, diciendo que le entristece mucho que la actual “falta de respeto y discurso” vaya a ser la norma para los niños que crecen en Estados Unidos hoy en día.
“Quiero decir, los jóvenes que votan ahora mismo a los 18 años, van a considerar totalmente normal que la política no tenga integridad. Los políticos mienten, no hay empatía. Y todos deben recordar que cuando ignoran lo que sucede en un lado del mundo, pronto también les pasará lo mismo”.

Sin embargo, Lawrence también recordó a los periodistas presentes que la responsabilidad de resolver los problemas políticos mundiales no debería recaer en los artistas:
"Ojalá pudiera decir algo, hacer algo para solucionar esta situación extremadamente compleja y vergonzosa. Me rompe el corazón. Pero la realidad es que nuestro miedo al hablar demasiado o responder a tantas preguntas es que mis palabras solo se utilicen para añadir más fuego y retórica a algo que está en manos de nuestros funcionarios electos".
Continuó:
"Sólo quiero que la gente se centre en quién es responsable, qué puede hacer y cuándo debe acudir a votar, y que no deje que los actores y artistas que intentan expresar la libertad artística y la libertad de expresión carguen con las consecuencias de los verdaderos responsables".
La actriz tampoco esquivó el tema de la libertad de expresión en Estados Unidos, reconociendo que está bajo ataque, lo que convierte a los festivales de cine en un espacio aún más sagrado:
"Podemos ver las historias de los demás, conectar y aprender unos de otros, y lo más importante, darnos cuenta de que todos estamos conectados, que todos importamos y merecemos empatía y libertad".

La tragicomedia Die My Love, de la cineasta Lynne Ramsay, es protagonizada por Lawrence y Robert Pattinson.
La trama sigue a una madre llamada Grace (Lawrence) en Estados Unidos rural, luchando contra la psicosis que afecta a ella y a su esposo, Jackson (Pattinson).
Grace intenta encontrar su identidad con un bebé recién nacido en un entorno aislado. Sin embargo, a medida que comienza a desmoronarse, no es en la debilidad, sino en la imaginación, la fuerza y una asombrosa vivacidad salvaje, donde se descubre a sí misma de nuevo.
La película se convirtió en una de las ventas más grandes del mercado de Cannes de este año, siendo adquirida por MUBI en un acuerdo valorado en $24 millones de dólares. MUBI es el estudio que nos entregó el aclamado body horror The Substance.
El estreno en cines está previsto para el 6 de noviembre de 2025 en Latinoamérica, y el 7 de noviembre en Estados Unidos.
