Luego de grandes cintas como Sin lugar para los débiles o El gran Lebowski, los hermanos Coen (Ethan y Joel), vuelven a sorprender con una antología de seis relatos brillantes que nos deja ver que su magia para el cine sigue intacta.

Aplicando el drama, el humor y hasta un poco de ironía, La balada de Buster Scruggs nos cuenta, de forma clara y dinámica, seis historias del género western, que de cierta manera se conectan reflejando la soledad, tristeza y violencia que también forman parte de la vida misma.

Y los hermanos Coen lo logran a la perfección. Esto se debe en parte también a la notable banda sonora (Carter Burwell), a su muy buena fotografía (Bruno Delbonnel) que junto con una dirección de arte logran una acertadísima ambientación de época, y algo que los Coen han sabido mantener bien alto: la narración.

El film comienza de forma fantástica con una breve historia cautivante, que a su vez funciona como síntesis narrativa para explicar la idea de la película en general. Este es un simpático relato donde Buster Scruggs (Tim Blake Nelson), logra un fuerte vínculo emocional con el espectador por su forma de narrar la historia, mirándolos a los ojos (a la cámara).

Scruggs es un sujeto agradable y popularmente conocido tanto por su gran voz como por su rapidez como pistolero, habilidades que demuestra en varias ocasiones hasta que decide enfrentarse en duelo con un joven desconocido.

Mencionando sutilmente los otros relatos del film, podemos nombrar a Meal Ticket, una sombría historia de un circo ambulante pueblerino, donde la soledad y frustración se hacen participes, y que podría enmarcarse perfectamente en una realidad más contemporánea: lo que no sirve se desecha.

Yéndonos a otro cuento totalmente distinto, evidenciando la heterogeneidad de la película, se puede citar a All Gold Canyon: la ambición por el oro mostrada en un relato sencillo. La ternura y la tragedia conviven en The Gal who got Rattled, donde una caravana de pobladores que viaja por las praderas amenazantes de indios, donde la vida y la muerte viajan en el mismo sentido. Near Algodones: Un intento de robo a un banco, en donde se resalta la venganza y una sociedad en la que reina. Y como final de la película, The Mortal Remains: un dialogado capitulo, donde diferentes pasajeros viajan en una carreta. Es tal vez la historia donde más se explora la identidad y el carácter de cada personaje.

Cabe señalar que no hay en la película una continuidad rítmica concreta. Especialmente en los dos relatos finales, más dialogados y con menos cambios de espacios. Esto quizá la puede volver algo tediosa por momentos, ya que veníamos acostumbrados a un ritmo inicial más dinámico.

La película, producida para la plataforma Netflix, tiene 3 nominaciones a los premios Oscar por mejor guión adaptado (Ethan y Joel Coen), mejor canción original (David Rawlings y Gillian Welch) y mejor diseño de vestuario (Mary Zophres). Además ganó el Premio Osella al mejor guión en el Festival de Venecia (2018), el San Diego Film Critics Society (2018) a mejor fotografía (Bruno Delbonnel) y el Indiana Film Journalists Association Awards (2018) a mejor reparto.

Por ultimo, no se puede dejar de hacer mención a las descollantes actuaciones de Tim Blake Nelson (como Buster Scruggs), Harry Melling (como Harrison) y Tyne Daly (como la señora Betjeman).

The Ballad of Buster Scruggs

Dirección y guion: Ethan y Joel Coen.
País: Estados Unidos.
Año de estreno: 2018.
Elenco: Tom Waits, Tim Blake Nelson, Liam Neeson, Brendan Gleeson, James Franco, Zoe Kazan, Tyne Daly, Stephen Root, Willie Watson y Ralph Ineson.
Duración: 133 minutos

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