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El cine ha sabido abrevar de prácticamente todas las formas de narrativa que existen, y una de las más antiguas, y a la que le ha sabido sacar más partido, es a la historia dentro de una historia. Esta opción tiene una enorme flexibilidad, que permite una gran cantidad de variaciones, que al final, pueden agruparse en grupos bien definidos. Las más recurrentes son las siguientes:

El descubrimiento: Un personaje descubre un libro, película o grabación, y comienza a verla, leerla u oirla, desenredándose en ese momento la historia original. En la película John Carter de Marte, Egar descubre un diario, que al leerlo, descubre todas las experiencias del protagonista en ese planeta.

El narrador: El protagonista elige una historia determinada, que le contará a una audiencia determinada, con el fin de entretenerla. En The Princess Bride, un padre de familia le lee el libro a su hijo enfermo para ayudarlo a pasar la enfermedad.

La Anécdota: Muy similar a la anterior, pero en este caso, el personaje narra un episodio que él vivió, por lo que suele ser algo más fluido que el anterior, e incluso interactivo. En El Llanero Solitario, un anciano Toro le cuenta al niño la historia desde su ya senil perspectiva.

La historia guia: Este es un estilo exclusivo de las películas de antología, en donde una historia sirve sólo para darle coherencia a las que componen la historia en total. Casi todas las versiones de Tales from the Crypt y similares usan este formato.

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