La paradoja de "Los mexicanos que triunfan"

| | ,

Los mexicanos solemos tener una visión muy comodina y falsa de lo que es el orgullo nacional, y a pesar de ser terriblemente egoístas con nuestros compatriotas, esperamos que ellos sean muchos más desprendidos, y en esta entrega de Oscar, es cuando más claro lo estamos viendo.
Generalmente, cualquier cineasta mexicano que quiera hacer algo importante, se encuentra con una industria terriblemente cerrada, en donde es necesario formar parte de un cierto círculo para poder colarte dentro de la industria. En general, cuando alguien triunfa en nuestro país, crea una serie de lineamientos que no pueden romperse, y que usualmente limitan a las personas que buscan innovar. Esto genera una auténtica fuga de cerebros, que deben de buscar oportunidades en el único lugar en donde es posible crecer: Hollywood.
El trabajo de Cuarón, por ejemplo, se desarrolló casi completamente en los Estados Unidos, debido a que nunca encontró una forma de proyectarse aquí. De hecho, seamos honestos, Gravity hubiera sido imposible de hacerse en México, incluso en el supuesto caso que la idea hubiese sido aceptada.

Durante la filmación de Gravity
Durante la filmación de Gravity

El mismo caso lo vimos con Guillermo del Toro, que tuvo que conformarse con pequeñas producciones anónimas, que eran ignoradas por el circuito comercial mexicano, hasta que, al comenzar a triunfar en Estados Unidos, se convirtió en "El Hijo Consentido", homenajeado incluso por aquellos que, en su momento, le cerraron las puertas.
La pregunta sería, si Cuarón llegara a ganar... ¿Realmente sería una victoria para México?