Los Ilusionistas II y su precuela son un buen ejemplo de la practicidad cinematográfica: Sin quitarle el debido prestigio a cintas que aprovechan el CGI y demás avances tecnológicos, Los Ilusionistas es ingenio ensamblado. Más la primera vez, menos la segunda vez, pero ingenio aún así. Incluso si no se ve la precuela antes de explorar esta nueva cinta, el valor que tiene por sí sola debería ser suficiente para explorar el resto de la serie, que sigue a un grupo de “magos justicieros” desde Nueva York hasta casi cualquier parte del mundo, enfocado particularmente en Asia para la cinta más reciente. J Daniel Atlas (Jesse Eisenberg), Merritt McKinney (Woody Harrelson) y Jack Wilder (Dave Franco) llevan un año esperando nuevas órdenes de El Ojo, una legendaria asociación de magia que recluta sólo a los mejores, bajo la promesa de relevar un enorme misterio. Su líder, Dylan Rhodes (Mark Ruffalo), prefiere enfocarse en el mundo real, particularmente en el tema de la privacidad. Una poderosa empresa tecnológica está a punto de anunciar un nuevo teléfono, pero tras bambalinas, su verdadera intención es exhibir públicamente a cualquiera. El grupo de magos, popularmente conocidos como Los Jinetes, y con la ayuda de Lula (Lizzy Caplan), su nueva integrante, se une de nuevo para detener la potencial catástrofe. Para su sorpresa, aquel plan es una fachada, y tras caer como señuelo de esta, el grupo protagoniza la venganza de personajes previamente olvidados, pero igual de poderosos.

Lizzy Caplan como Lula, la nueva integrante de Los Jinetes
Lizzy Caplan como Lula, la nueva integrante de Los Jinetes

Es difícil hablar de los nuevos ilusionistas sin mencionar el ingenio de la cinta anterior, un elemento que a veces toma un segundo plano para varias secuencias de “acción” que constituyen la trama de esta última cinta. Pero ese término responde a una definición propia en el mundo de Ed SolomonBoaz Yakin y Jon M. Chu, claramente influenciado por el estilo de Louis Leterrier. Incluso si personajes como Jack Wilder poseen habilidades físicas comparables a cualquier superhéroe, rara vez ese es el punto de enfoque. Por “acción” se define a una mezcla de ingenio, humor y sarcasmo, a una velocidad ocasionalmente imperceptible. Más allá de sus habilidades características, como la capacidad de Merritt para hipnotizar gente, no hay una gran diferencia o complejidad psicológica entre cada personaje, pero tampoco tiene porque haberla. Lo que hay en el papel es suficiente, y realmente cobra una vida propia al trasladarse en cada actor del notable ensamble. Incluso en su estado más “plano”, la magia de Los Ilusionistas se sostiene mediante dos fundamentos: Entretenimiento y confusión intencional. Queda claro que las aventuras del grupo no han terminado, y quizás, entre una película y la otra, los trucos se vuelvan más sólidos, más precisos, más sorprendentes.

LOS ILUSIONISTAS II

Dirección: Jon M. Chu

Guión: Ed Solomon

Producción: Bobby Cohen

Elenco: Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Lizzy Caplan

CLASIFICACIÓN CINE3: 3/5

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