Usualmente, tenemos la idea de que el terror es sólo el causar miedo al espectador, lo cual es sólo parcialmente cierto. En realidad, al ser un género emocional, puede atacar a diversos aspectos que pueden ser similares, como la frustración, el asco, el stress y el miedo. El día de hoy, veremos algunos ejemplos de cintas de terror y sus características. Hemos de aclarar que estos son los principales, pero existen muchos sub-géneros más.

Jump scare: Es quizá la forma más simple de lograr el efecto de horror. Básicamente, son las cintas en las que el miedo se genera con la aparición súbita y sorpresiva dentro del campo visual del espectador, produciéndose el miedo por el simple shock visual. Sin embargo, este es momentáneo, y para mantener el ritmo debe de repetirse con frecuencia.

 

Gore: Es el tipo de cintas en donde tenemos un asesino que acosa y elimina a un grupo de personas, usualmente jóvenes, de las más diversas formas. Es un género bastante recurrente, y que ha su vez se sub-divide en slash, splatter, splatterpunk y otros más.

 

Ciencia-terror: Son todas las cintas en donde existen los elementos básicos del terror, pero la base de los mismos son científicos, ya sea plagas, experimentos, criaturas extraterrestres u otro tipo de causas. A su vez, pueden caer en cualquiera de los otros sub-géneros.

 

Suspenso: Es cuando tenemos dentro de la trama un elemento desconocido, pero que va mostrándose de forma parcial y amenazadora. El protagonista usualmente debe de encontrar la causa de los fenómenos, y detenerlos antes de que lleguen a proporciones incontrolables.

Body Horror: En estas cintas, el elemento principal es la transformación – usualmente negativa – del protagonista o de otros personajes en criaturas horribles, que a veces puede llevar a la muerte más horrible, o convertirlos en poderosos monstruos. Si bien el objetivo es encontrar una cura para el mismo, esto no siempre ocurre.

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