Compartir es bueno
Share on facebook
Share on facebook
Share on linkedin
Share on twitter
Share on whatsapp
Anuncio

«Madre» es una cinta chilena, dirigida por Aaron Burns que se estrenó en 2016, si bien es un thriller psicológico, la películas cuenta con un exquisito y sobrio tinte de terror en su desenlace.

«Madre» nos adentra en la existencia de Diana, una mujer embarazada que tiene que lidiar con Martín, su primer hijo que padece de un severo autismo. La rutina diaria es un auténtico infierno que, poco a poco, le va quitando las fuerzas a Diana.

Hasta que un día contrata a una mujer que parece tener un don para tratar a niños especiales y, a partir de ese día, Martín mejorará a pasos agigantados. Pero pronto Diana comenzará a darse cuenta de que tras el “milagro” de su hijo se oculta algo oscuro.

Al no tener tanto material cinematográfico procedente de Chile es complicado comparar la cinta con alguna otra, lo que extrañamente es un respiro para los que gustamos del cine de horror y los thrillers psicológicos.

En «Madre» el director se encargó de dar instrucciones precisas a los actores sobre lo que debía ser proyectado al espectador, tarea que la afligida madre y su hijo que es un problema cada vez mayor cumplen de una manera excelsa.

La película tiene muchas más cosas buenas que cosas a mejorar, a pesar de que su presupuesto es notablemente bajo, Burns se aseguró de que eso no fuera un impedimento para que el espectador fuera capaz de sentir el cúmulo de emociones de los protagonistas.

Desde el momento en el que la cinta da inicio tenemos unas actuaciones sublimes por parte de Daniela Ramirez (Diana) y Matias Bassi ( Martín), estos dos personajes se encargan de transportarnos a la atmósfera de incomodidad y conformismo en el que la familia de Martín se desarrollan.

El hecho de mezclar drama con un thriller psicológico y un poco de magia vudú podría sonar bastante arriesgado, pero Burns lo hicey afortunadamente la cinta es un excelente ejercicio de conciencia sobre un menor que padece un trastorno como el de Martín y las dificultades de las personas que se encuentran a su alrededor.

El aderezo agridulce de la película es la intromisión de la “villana” de la película, que más que infundirnos el terror que causa su personaje, termina por ser sobrada, dado que la (inserte muchas comillas) actriz, tiene la capacidad actoral de una roca.

Resulta imperioso hacerle notar a los directores que un largometraje tiene varios factores que determinarán su éxito, pero el más importante de todos, es su arsenal de actores profesionales, sin embargo a Burns pareció una cuestión vanal y eso termina por ser molesto.

Sin dudarlo, es una cinta recomendable, a pesar de sus casi insignificantes fallas.

pueden verlas en Netflix.

https://www.netflix.com/mx/title/80161232

 

Advertisements
Anuncios