Hace poco nos enteramos de que el actor mexicano Diego Luna protagonizaría un nuevo remake de la cinta Scarface, cuya versión más conocida, la de 1983 protagonizada por el actor italoamericano Al Pacino, curiosamente es un remake.

Curiosidad: se dice que el mafioso Al Capone tenía una copia de Scarface entre sus posesiones más preciadas—algo que se volvió recurrente entre los gángsters de la época—, dado que su apodo era Scarface o Cara cortada en español.

A la izquierda, Tony Montana encarnado por Al Pacino y a la derecha el actor Diego Luna.

Las opiniones en redes sociales sobre la noticia de Luna, no han sido positivas en su mayoría, aunque la crítica ha sido más fuerte por la producción de esta nueva versión que por la elección del actor mexicano para el rol protagónico.

Aún no se conoce el guión, pero podría pensarse que esta vez—como en la versión de Pacino—, el personaje principal sería un latino y de allí que hayan optado por Luna. Si bien los mexicanos están pisando fuerte en Hollywood y este actor ha logrado buenos resultados últimamente, especialmente en una de las últimas cintas de la saga Star Wars, muy posiblemente la opinión pública continuará criticando la elección, mencionando otros actores que serían mejores para el papel.

Colombia, a pesar de la crítica local por el contexto en que se desarrollan, logra mejores producciones para televisión en cuanto a narcotráfico se refiere—no, no estoy contando a Breaking Bad, incluso su remake colombiano está muy por debajo del original, digamos que este es un caso especial—, incluso el Pablo Escobar del narcoseriado colombiano Escobar el Patrón del Mal se considera mejor que el de la producción de Netflix Narcos, siendo el acento el mayor perjuicio en este último. Pero Scarface no es para televisión, estamos hablando de cine, sin embargo me atrevo a decir que probablemente se verán actores colombianos en roles de reparto.

La elección de Luna como el protagonista, no es el verdadero problema y la apreciación no debería ir encaminada a eso, acá el “problema”—por llamarlo de alguna manera— es la nueva versión del clásico filme, donde incluso su segunda versión es considerada de culto.

Cartel promocional de Scarface de 1983

Bajo la dirección de Brian de Palma y el guion de Oliver Stone, en el año de 1983 llegó la película protagonizado por Pacino que, a pesar de ser un remake, es mucho más conocido que la versión de 1932; este fue uno de los primeros acercamientos de Hollywood al naciente fenómeno del narcotráfico de forma directa, y de allí parte de su éxito.

Cubanos llegando a Estados Unidos en el denominado éxodo de Mariel en 1980

Enlazando el evento del éxodo de Mariel a la historia fue otro de los aspectos que logró darle realismo a este largometraje, mostrando que el personaje venía de abajo y lograría la cúspide, a punta de drogas y sangre. El Tony Montana encarnado por Pacino nos muestra un antihéroe, alguien que tiene más defectos que virtudes, un inescrupuloso personaje que haría lo que fuera por lograr el sueño americano.

No se puede decir con certeza que Montana es el primer narcotraficante del cine, pero sí uno de los más conocidos y la cara visible de un género que, lamentablemente debido a las acciones reales de personajes como el mencionado anteriormente Escobar, se dispararía los años posteriores, incluso en la actualidad.

A la izquierda el brasileño Wagner Moura quien interpretó al narcotraficante colombiano Escobar en la serie Narcos y a la derecha el colombiano Andrés Parra quien interpretaría al mismo Escobar en el seriado colombiana Escobar el patrón del mal

En la actualidad proliferan series, telenovelas y películas sobre narcotráfico, desde los biográficos Narcos, El Patrón del Mal, El Señor de los Cielos, Alias JJ —esta última próxima a salir y que cuenta la historia de John Jairo Velázquez “Popeye” secuaz de Escobar—; hasta las que tienen contenido de ficción como El Capo, Sin Tetas/Senos No hay Paraíso—y su secuela—, e incluso la exitosa serie Breaking Bad, que se salió un poco de la temática del narcotráfico tradicional, contándolo de una forma más compleja y humana, donde lo que prima es la transformación de una persona y no el tráfico de drogas en sí. La película Escobar Paradise Lost es otro buen ejemplo, pues cuenta las acciones del narcotráfico de manera indirecta y eso es lo que les da el valor agregado, la innovación a las producciones.

Walter White (Bryan Cranston) – Breaking Bad _ Season 5b _ Gallery – Photo Credit: Frank Ockenfels 3/AMC

Por todo esto, el remake de Scarface parece a grandes rasgos innecesario, en este 2017 siguen saliendo producciones de narcotráfico, siendo Colombia el que lamentablemente más produce. Aún es muy temprano para decir  que Scarface de Luna será una del montón, pero si se parece a sus antecesoras, no tendrá algo nuevo qué ofrecer; si Luna demuestra un excelente papel interpretando al “como se llame”—aún no se ha revelado el nombre del personaje—, el film podría gustarle a los fanáticos del género, sin embargo la crítica comparativa con la versión del 83 será inevitable.

Tráiler de Scarface 1983

 

 

Tráiler Scarface 1932

En CINE3 nos interesa saber qué piensas ¿Estás de acuerdo con esta nueva versión de Scarface? ¿Por qué?

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