Origen de la porra Goya

| |

El cine está a veces relacionado con los aspectos más dispares de nuestra vida cotidiana, y muchos de ellos han quedado en el olvido. Quizá uno de los más curiosos es la porra de la UNAM, conocida como Goya, que tiene una curiosa relación con las salas cinematográficas, que contaremos en esta ocasión.

Por la primera mitad de los años cuarentas, uno de los alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria, acostumbraba llegar a acuerdos con los dueños de los cines cercanos a la escuela, prometiendo llenar funciones a cambio de precios especiales. Este joven se llamaba Luis Rodríguez, que era apodado Palillo - sin relación con el cómico que después se haría célebre - y pronto se volvió muy popular entre sus compañeros.

Entre las salas con las que tenía arreglo, estaban los cines Río, el Venus y, el más cercano al plantel, el cine Goya. Por ello, cuando un grupo decidía "matar" una clase, o reunirse tras de que terminaran las mismas, acostumbraban corear ¡Goya!, ¡Goya!, que era una suerte de invitación, y muchas veces era el mismo Palillo quien la iniciaba, sabiendo que eso le proporcionaba ventajas.

Poco a poco, el cántico se fue identificando con la Escuela Nacional Preparatoria, y de ahí pasó a ser usada por los universitarios cuando estos pasaron al siguiente nivel. A la fecha, es una identificación de esta institución, aunque su origen está ya casi perdido en el olvido.