Por @carolinnatas

Basada en hechos reales, representa lo ocurrido durante el verano de 1971, cuando el Dr. Philip Zimbardo, un profesor de la Universidad de Stanford, por medio de un anuncio colocado en el periódico de la localidad, reclutó y guió a 24 estudiantes masculinos a una cárcel simulada en el sótano del edificio del Departamento de Psicología de la Universidad, para usarlos como falsos guardias y prisioneros en lo que se conoce como ‘The Stanford Prison Experiment’, un estudio financiado por la Oficina de Investigación Naval de los Estados Unidos, diseñado para explorar la cuestión de los conflictos entre los guardias militares y prisioneros. Programado para durar dos semanas, fue abruptamente dado por terminado después de sólo seis días.

El Dr. Philip Zimbardo (Billy Crudup) y el staff que llevaría a cabo el Experimento de la cárcel de Stanford. © Courtesy of Sundance Institute
El Dr. Philip Zimbardo (Billy Crudup) y el staff que llevaría a cabo el Experimento de la cárcel de Stanford. © Courtesy of Sundance Institute

Zimbardo (Billy Crudup) pronto descubre que los estudiantes de manera voluntaria y rápida (aunque bajo contrato se les pagaría $15.00 usd al día) aceptan jugar el papel de guardias y prisioneros. Después de unas relativas tranquilas primeras 24 horas, el experimento empieza a tomar un rumbo diferente cuando en el segundo día, aquellos que habían sido aleatoriamente divididos entre los dos roles, se sumergen de lleno, con los guardias convirtiéndose en una pesadilla y los prisioneros asumiendo un papel de víctima sin poder.

Con un argumento fundamentado en el estudio que da nombre al filme, escrita por Tim Talbott y dirigida por Kyle Patrick Álvarez, la cinta se las ingenia para ser perturbadora a la hora de escenificar cómo –lo que aparentemente era- un simple estudio psicológico de universidad, resultó increíblemente mal.

'The Stanford Prison Experiment' (2015). © Courtesy of Sundance Institute
‘The Stanford Prison Experiment’ (2015). © Courtesy of Sundance Institute

Al igual que el propio experimento, Alvarez y Talbott astutamente imitan el protocolo del mismo al no proporcionar ningún trasfondo acerca de los participantes. Los personajes son como pizarras en blanco a los ojos de la audiencia, siendo sólo jóvenes, estudiantes, hombres, tal como sucedió en la vida real según se describe en el libro escrito por el propio profesor Zimbardo.

Sobresalientes actuaciones incluyen las del preso 8612 (Ezra Miller), cuyo desafío amplifica constantemente la tensión entre prisioneros y guardias. Miller -que se colocó en la mira de todos gracias a su escalofriante actuación en ‘We Need to Talk About Kevin’ y robó sonrisas en ‘The Perks of Being a Wallflower’– es un intenso globo de vulnerabilidad cercano a la psicosis. Es una fascinante actuación y una prueba más que Miller es uno de los más prometedores jóvenes actores de esta década. Su contraparte es el guardia apodado como John Wayne (Michael Angarano), presentado en un inicio como un chico relajado que se ve arrastrado rápidamente por el encanto de poseer autoridad. Por un tiempo, estos dos personajes representan los extremos del estudio, cuando uno es cada vez más agresivo y el otro se enrosca como mártir.

The Stanford Prison Experiment (2015) © Courtesy of Sundance Institute
The Stanford Prison Experiment (2015) © Courtesy of Sundance Institute

El elenco, el cual incluye a Tye Sheridan (Mud), Nelsan Ellis (Get On Up), Moises Arias (The Kings of Summer), James Wolk (Mad Men), Johnny Simmons (The Perks of Being a Wallflower), Chris Sheffield (The Maze Runner) y Thomas Mann (Me and Earl and the Dying Girl), se comporta a la altura y quizás más notable, consistente en el tono, con un Billy Crudup que caracteriza a su personaje de pies a cabeza, calmado y un tanto narcisista, lo que nos hace comprender cómo perdió el control y cómo motivado por -en aquél momento novia y eventualmente esposa- la Dra. Christina Maslach (Olivia Thirlby), dio por terminado un experimento que continúa siendo uno de los más comentados en programas de psicología, y el cual ha servido como inspiración para la realización de otras dos cintas: la alemana ‘Das Experiment’ (2001) y el remake estadounidense ‘The Experiment’ (2010).

STANFORD-PRISON-EXPERIMENT-Billy-Crudup

A pesar de la participación del mismo Zimbardo en el desarrollo del filme, es también para crédito del resto de los involucrados que ‘The Stanford Prison Experiment’ ni simpatiza ni glorifica al profesor. En esencia, se percibe por momentos que su director, Alvarez, ha creado la cinta para hacer por la audiencia lo que Zimbardo hizo por el estudio; el papel de observador comprensible pero también culposo. Sin embargo, cabe destacar que Alvarez y Talbott no reparten culpas, presentan los hechos, desde las transcripciones originales de las reuniones del profesor con su staff, mostrando cómo todo se vino abajo persona a persona.

Durante un momento en el que en nuestra sociedad hay tanta controversia sobre el intercambio a menudo conflictivo y violento, entre las figuras con autoridad y el resto, ‘The Stanford Prison Experiment’ es tanto una pieza que captura con éxito el ambiente de los 70s como un espejo de lo que lamentablemente todavía sucede en el presente.

 

FICHA TÉCNICA

Título: The Stanford Prison Experiment
Dirección: Kyle Patrick Alvarez
Guion: Tim Talbott
Reparto: Billy Crudup, Ezra Miller, Tye Sheridan, Michael Angarano, Moises Arias, Nicholas Braun, Gaius Charles, Thomas Mann, Logan Miller, Johnny Simmons, James Wolk, Olivia Thirlby
Género: Drama, Thriller
Duración: 122 minutos
Año: 2015
País: Estados Unidos
Fotografía: Jas Shelton
Música: Andrew Hewitt
Distribuidora: IFC Films

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