en el año de 1971, el profesor de psicología Phillips Zimbardo realizó un experimento en los sótanos de la Universidad de Stanford, en donde parte de los estudiantes tomaban el rol de prisioneros mientras una segunda mitad, fungía como guardias. Aunque todos ellos fueron elegidos por ser personas tranquilas, empáticas y amigables, el doctor y su equipo se dieron cuenta como en muy poco tiempo, los guardias adquirían posturas prepotentes y violentas, mientras que los presos se tornaban retraidos y temerosos. El experimento de la «Prisión de Stanford» fue un hecho sin precedentes, y que aún ahora se cita en muchos estudios psicológicos.
Ahora, más de cuarenta años después del mismo, el director Kyle Patrick Alvarez trae a la pantalla The Stanford Prison Experiment, un docu-drama basado en estas mismas experiencias. El director no sólo estudió el caso con mucho interés, sino que incluso varias de las escenas están basadas en el pietaje real tomado durante esas experiencias. El mismo busca presentar el experimento de un modo más cercano y personal, lo que lo vuelve realmente aterrador en su planteamiento, más si pensamos que todo ello pasó en la realidad. Una cinta realmente recomendable, aunque desde ahora advertimos: puede ser algo fuerte para algunas personas.

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