The Theory of Everything: extraordinaria, íntima y cautivante

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Se puede decir que es hora del Óscar cuando los proyectos más personales inundan las salas de cine con la esperanza de capturar la estatuilla de oro. Durante la mayor parte del año obtenemos producciones de gran presupuesto que se convierten en grandes éxitos de taquilla, especialmente en el verano. Entre octubre y febrero llega el momento de tomar con más seriedad nuestras elecciones de cine. ‘La Teoría del Todo’ (‘The Theory of Everything’) es una de las cintas dentro de esa categoría. Porta su pedigrí con estilo y clase, aunque en superficie parezca una producción biográfica convencional, lleva consigo una identidad propia.

El drama cuenta la verdadera historia del famoso astrofísico Stephen Hawking y su batalla con la enfermedad degenerativa ELA, centrándose en la relación con su amada esposa Jane.

James Marsh dirige este maravilloso, sensible, convincente e íntimo film que apunta al corazón no a la mente, erigiéndose como uno de los mejores esfuerzos cinematográficos del año. Sus protagonistas, Eddie Redmayne como Stephen y Felicity Jones como Jane, son los puntos fuertes que hacen la película sobresalir como una interesante biopic. Ambos desarrollan una dinámica magistral que se comporta como una relación natural que habita cualidades tanto del amor como de tristeza, siendo absolutamente fenomenales en sus respectivos papeles.

El guion a cargo de Anthony McCarten adaptado a partir del libro “Hacia el Infinito. Mi Vida con Stephen” (“Traveling to Infinity: My Life with Stephen”) escrito por la misma Jane Hawking, permite al público disfrutar el romance en la película incluyendo algunos de los momentos más difíciles que los Hawking atravesaron.

Se dice que el amor lo conquista todo; pero los horrores de esta enfermedad presentan dificultades que parecen insuperables. Vemos cómo la pareja se conoce, se enamora, se casa, forma una familia y se cansa. Stephen logra la fama y la fortuna mientras Jane eventualmente queda en el asiento trasero del viaje en su rol de cuidadora en medio de lágrimas y frustración. La audiencia se identificará inmediatamente con estos personajes debido a sus situaciones trágicas.

Liam Daniel/Focus Features
Felicity Jones y Eddie Redmayne protagonizan 'The Theory of Everything'. Liam Daniel/Focus Features

Cuando de biopics se trata, el público tiende a otorgar crédito a la caracterización gracias a un buen trabajo de maquillaje y lenguaje corporal. En Eddie Redmayne obtenemos eso y más; una actuación totalmente delicada y en punto. Los primeros minutos de la cinta, previo al diagnosis de su enfermedad, Redmayne hace uso de todo el encanto posible para mostrar lo que Stephen amaba más de su trabajo y su mujer. Agreguemos a eso el impresionante rendimiento físico como la contorsión de su cuerpo y los tics conocidos de Hawking y tenemos una actuación completa frente a nosotros. No debió ser fácil para el actor pero logró un trabajo extraordinario.

A la compañera de Redmayne, Felicity Jones, se le debe adjudicar ser la columna vertebral de todo el proceso con justa razón. Jones toma un personaje de proporciones abrumadoras y enorme peso emocional, sin miedo de conseguir que a la audiencia le disguste o le decepcione sus acciones. Marsh la dirige con asombrosa determinación. Como protagonista, Jones enciende preguntas intensas no necesariamente hechas con anterioridad en una biopic de este tipo. Compleja en la forma que decide dar vida a Jane, permite que su personaje crezca y ambos viven y aprenden dentro de ella. Lo más destacable de Jones es hacer que parezca todo tan fácil. Ella no está fingiendo nada, está encarnando realmente a Jane haciéndose de todas las emociones requeridas para ejecutarla con éxito, convirtiéndose en una de las favoritas para llevarse la estatuilla del Óscar como Mejor Actriz. Jones y Redmayne recibirán merecidos elogios por su memorable trabajo.

Los actores de reparto no quedan cortos de talento. El leal amigo de Stephen, Jonathan (Charlie Cox) lo deja todo sobre la mesa, el corazón en la manga y el alma desnuda. Las incursiones de personajes como Beryl Wilde (Emily Watson), Dennis Sciama (David Thewlis) y Frank Hawking (Simon McBurney) son breves pero consistentes.

Eddie Redmayne y Jones en 'The Theory of Everything'
Eddie Redmayne y Felicity Jones en 'The Theory of Everything'

Al igual que con la mayoría de las películas biográficas, uno ve el ascenso y la caída del protagonista a kilómetros. La cinta pone en práctica esa fórmula, pero la dirección de Marsh compensa la estructura lineal y la previsibilidad de la historia. El director se apoya fuertemente en sutiles acciones de sus actores para contar más acerca de sus personajes que los propios diálogos. También muestra sabiamente el punto de vista de Hawking haciendo tomas inclinadas desde una posición inferior y manteniéndola estacionaria para reforzar la inmovilidad de los personajes, creando también intimidad en escenas que requieren total atención del público, tomándose la libertad de capturar la esencia de un tiempo en donde la inocencia del amor más puro ofrece muchas posibilidades. La escena final resume a la perfección el círculo de vida de Stephen en el término más visual posible.

‘The Theory of Everything' es ante todo una historia de amor que busca complacer a la audiencia enviando un mensaje honesto de inspiración incluso cuando la realidad de sus vidas es más sombría de lo que aparece en pantalla. La película resta importancia a algún contenido fáctico para jugar con el drama de este par de jóvenes enamorados, dirigiendo al espectador a regodearse en el desamor. Marsh captura con notoriedad los dolores del amor joven y el romance agridulce involucrándonos emocionalmente, siendo así un film de inmensa satisfacción con actuaciones verdaderamente sobresalientes de mano de una dirección experta. La prueba está ahí en pantalla, incluso si los hechos han sido ligeramente torcidos por propósitos meramente de mercadotecnia, no deja de ser altamente recomendable.

"No debe haber límite entre la actividad humana",  Stephen Hawking explica en rueda de prensa durante una escena. Es precisamente esta línea la que toca una fibra sensible directo en el centro de la increíble película biográfica de uno de los científicos más brillantes de nuestro tiempo. ‘La Teoría del Todo’ no es una historia sobre la ciencia detrás de los inicios de nuestro universo, sino sobre la ciencia del amor y cómo los desafíos de la vida que enfrentamos todos los días, dan forma a lo que somos y lo que logramos.

FICHA TÉCNICA

Título: La Teoría del Todo (Theory of Everything)
Dirección: James Marsh
Guion: Anthony McCarten, Jane Hawking (libro ‘Travelling to Infinity: My Life with Stephen)
Reparto: Eddie Redmayne, Felicity Jones, Charlie Cox, Simon McBurney, David Thewlis, Emily Watson
Género: Drama
Duración: 123 minutos
Año: 2014
País: Reino Unido
Fotografía: Benoît Delhomme
Música: Jóhann Jóhannsson
Distribuidora: Sony Pictures
Fecha de estreno: 08 de enero de 2015