Títere, verdugo y testigo: El Príncipe Azteca

| | ,

Su nombre de batalla es Príncipe Azteca, tiene 27 años y es discípulo del luchador profesional Jorge Luis Camacho, Dr. Psikiatra. Pero eso es todo lo que sabremos en este documental sobre su quehacer luchístico, su verdadero nombre es Lorenzo Pérez Vázquez y cumple condena por asesinato en el penal El Amate. Es un convicto confeso de haber sido parte del grupo paramilitar que perpetró los ataques cometidos en Acteal, Chiapas, México, el 22 de diciembre de 1997.

Si es usted seguidor de la lucha libre aquí mismo podría detener su lectura, pues no encontrará una descripción de grandes proezas atléticas y logros premiados con cinturones o copas. El título no es más que un artilugio de A. Fernández Alonso, escritor y director del documental para adentrarnos en un tema de mayor profundidad: una investigación sobre el caso Acteal, cuando la incursión paramilitar presumiblemente orquestada por el estado al sureste de México dejó 45 indígenas tzotziles muertos, cientos de heridos, y una comunidad en ruinas.

Al principio de la película se nos presenta también a Zenaida Pérez Luna, una joven indígena que, con apenas cuatro años perdió a sus padres en la matanza y recibió una bala en la cabeza que afectó gravemente su visión. La sobreviviente tampoco es la verdadera coprotagonista del relato, representa tan sólo a las víctimas de un sistema corrupto para quienes la vida humana no significa nada.

El Príncipe Azteca es un documental de 2011 que en 99 minutos presenta, por un lado, el testimonio de algunos de los sobrevivientes y por otro, el análisis de los acontecimientos gracias a expertos en el tema. Mientras que el historiador Héctor Aguilar Camín y el periodista Carlos Marín pretenden poner en duda las versiones de los sobrevivientes, los periodistas como Jesús Ramírez y Blanche Pietrich intentan darles voz.

En el municipio de Chenalhó la asociación civil Las abejas, se encontró en medio de la disputa entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que intentaba terminar con la sublevación iniciada en 1994. El testimonio de los sobrevivientes indica que se encontraban orando en el interior de una pequeña iglesia de la localidad cuando fueron atacados sin provocación alguna.

Según declaraciones de su realizador a la agencia Notimex en mayo de 2011, la película es una historia de amor y redención, que retrata las condiciones de vida actual de los protagonistas. Sin embargo, el cometido no se cumple. Primeramente, los protagonistas no son las dos personas señaladas, Lorenzo Pérez Vázquez y Zenaida Pérez Luna, la película no gira en derredor de sus historias. En segundo lugar, no hay redención si no hay arrepentimiento, y no hay asomo siquiera de consciencia en quienes por la promesa de 14.000 pesos estuvieron dispuestos a aniquilar la vida de inocentes.

Además, aunque Lorenzo Pérez Vázquez y demás responsables de jalar el gatillo en la matanza cumplen una condena, los autores intelectuales no han sido siquiera investigados. La impunidad de que gozan los poderosos detrás de la masacre cometida en Acteal es el verdadero protagonista de este documental, y al menos hacerlo patente es una virtud que podemos atribuirle a su director y por la cual es recomendable su contemplación.

En 2012, El Príncipe Azteca obtuvo el Premio a Mejor Documental en el Binational Independent Film Festival y el Premio Derechos Humanos en el Festival de Cine Indígena de Puebla, también fue nominada al Ariel como Mejor Largometraje Documental. No te lo pierdas y déjanos saber tu opinión.