Tres lecciones de vida de las películas de Woody Allen

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Todas las películas enseñan algo, bueno o malo, necesario o innecesario. Todas las películas enseñan algo sobre la vida. Si hay un cineasta que ha dedicado su carrera ha hablar sobre las relaciones, las personas y los sentimientos, es Woody Allen.

Por eso, recogemos un artículo de El Huffington Post con una lista de tres lecciones de vida de las películas de las películas de este guionista y director, que están apoyadas por la ciencia y la psicología.

3. Hay que quererse a uno mismo

Annie Hall, Woody Allen

En la película Annie Hall (1977), el director afirma durante una conversación que la masturbación, para él, es sexo con alguien que quiere. La lección de vida de esta frase (de toda la película en realidad) es que hay que quererse a uno mismo.

De hecho, la ciencia respalda que la masturbación es beneficiosa para la salud. Pero no sólo eso, dejando a un lado la práctica sexual, lo cierto es que quererse es muy importante de cara a las relaciones con los demás y con uno mismo.

Esta es una lección que el cineasta da a lo largo de su carrera.

3. Reflexiona, ten perspectiva y no te precipites

Mighty_Aphrodite

Todos sabemos que si tenemos cualquier problema o cualquier decisión que enfrentar, debemos tener perspectiva, reflexionar y no precipitarse. Pero quiero destacar que el cineasta da esta lección maravillosamente en Mighty Aphrodite (1995).

Esta película se centra en un hombre que busca a la madre biológica de su hijo adoptivo mientras se verdadero matrimonio va a peor. El hombre está obsesionado pensando que encontrarla mejorará su vida. Por eso, en un momento de la película un coro canta: "De todas las debilidades humanas, la obsesión es la más peligrosa y estúpida", indicando que el hombre debería reflexionar, sentarse, pensar, tener perspectiva en resumen, para saber realmente si encontrar a esa mujer mejorará su vida o si realmente todo le está llevando a perder su matrimonio.

1. Vive el presente

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En la película Midnight in Paris (2011), el cineasta nos plantea la cuestión de si hay que vivir en el presente o atarse de alguna forma. Una pareja llega a la capital francesa para pasar unos días, pero el hombre comienza a alejarse cada vez más de la mujer, recorriendo la ciudad y conociendo a Adriana, hasta enamorarse de ella.

¿Qué debería hacer? ¿Olvidar a su prometida y empezar una nueva relación? ¿Rechazar sus sentimientos y regresar con su prometida? Son muchas las preguntas que nos plantea Woody Allen en esta película, pero la respuesta está clara: vive la vida.

También tenemos como ejemplo la película Irrational Man (2015), en la que el protagonista vive atormentado por las cosas que no pudo conseguir en el pasado, y no le dejan disfrutar el presente, hasta que consigue un nuevo objetivo, una nueva razón para vivir, para disfrutar. Olvidándose del pasado y dando una nueva oportunidad al presente. En resumen: viviendo la vida.