Uno de los trucos más sencillos del cine

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Decía el filósofo Guillermo de Ockam que, usualmente, la explicación más sencilla tiende a ser la verdadera, y cuando menos en el cine siempre se aplica. Una situación bastante común en varias películas, es cuando los protagonistas deben de apostar a una ruleta, lanzar una moneda, a una cierta combinación de cartas u otro elemento del azar, y que es importante para la trama. A veces, puede ser tan simple como una pareja de enamorados viendo las nubes, y encontrándoles formas diversas. Las soluciones para este efecto pueden ser variadas y con distinto grado de complejidad, pero usualmente se puede solucionar con un truco muy sencillo.

Pongamos como ejemplo las nubes. Puede ser posible grabar el cielo durante varios días, hasta encontrar la forma de nubes que los protagonistas mencionan en el libreto. Otra puede ser el grabar nubes al azar, y después alterarlas por computadora hasta que tienen la forma que el libreto pide. Del mismo modo, se puede estar girando la ruleta hasta que caiga el número que se requiere, o arreglar el aparato de modo que, con un imán en una cierta casilla, sea más probable que caiga ahí, aunque ese método sólo aumenta las probabilidades, pero sin hacerlas seguras.

Sin embargo, la solución más sencilla es ésta: En el caso de las nubes, simplemente dejar en blanco las partes en donde los actores describen las formas, y dejar que ellos las encuentren en lo que están viendo en ese momento. Del mismo modo, se puede grabar primero la ruleta, y una vez que caiga en el número, sin importar cual sea, se incluye en el libreto. Ya en la edición, alterar el orden de las escenas.

Como podemos darnos cuenta, las cosas pueden ser muy sencillas, dependiendo de que tanta imaginación le pongamos.