El genial actor Woody Harrelson es el elegido para interpretar al villano humano principal de la tercera entrega de la saga War of the Planet of the Apes (El Origen del Planeta de los Simios). Poco sabemos de su papel, pero posiblemente será parte de los refuerzos militares que se solicitaron desde San Francisco. Matt Reeves (director de la primera secuela que recaudase 700 millones de dólares en todo el mundo) volverá para dirigir esta película basada en un guión que él mismo ha co-escrito junto con Mark Bomback. También confirmamos la participación de Andy Serkis y Gabriel Chavarria.

Poster de El Planeta de los Simios (R)Evolución

El Origen del Planeta de los Simios

Will Rodman (James Franco) es un científico de San Francisco que ha intentado desarrollar una cura para la enfermedad de Alzheimer al probar un retrovirus genéticamente alterado en chimpancés. El virus muta a los chimpancés, brindándoles un nivel humano de inteligencia. Uno de los sujetos de prueba es una chimpancé hembra llamada «Ojos Brillantes», que hace un alboroto porque cree que su bebé, al que dio a luz en secreto, se ve amenazado y luego es asesinada después de interrumpir una reunión de consejo. El jefe de Will, Steven Jacobs, (David Oyelowo) le ordena a su subordinado Robert Franklin (Tyler Labine) eliminar a todos los chimpancés de prueba, pero Robert no se atreve a matar al bebé de la chimpancé, y se lo da a Will, quien decide llamarlo César (Andy Serkis) y lo cría en su casa. César ha heredado la gran inteligencia de su madre, y aprende rápidamente.

Tres años más tarde, Will da una muestra de su cura a su padre, Charles (John Lithgow), que sufre de la enfermedad de Alzheimer. Al principio, su padre mejora, pero, cinco años más tarde, el sistema inmunológico de su cuerpo lucha contra el virus creando anticuerpos y su demencia regresa. En su demencia, Charles se mete en el coche de su vecino y lo daña, lo que enfurece al vecino (David Hewlett). A medida que el vecino amenaza a Charles y lo empuja, César, que observa desde la ventana, decide salir y lo ataca. Tras el incidente, César se ve obligado a irse de la casa de Will y ser encerrado en una instalación para primates de San Bruno dirigida por John Landon (Brian Cox). Los simios son tratados con crueldad por el hijo de Landon, Dodge (Tom Felton) que trabaja de guardia allí. César al principio es tratado mal tanto por el personal como por los otros simios. Cuando Dodge trae a sus amigos a la instalación, uno de ellos se acerca demasiado a la jaula de César y es agarrado por César, que le roba su cuchillo de bolsillo y más tarde lo utiliza para escapar de su celda. César libera a un gorila llamado Buck y con su ayuda consigue dominio sobre los otros simios.

Mientras tanto, Will crea una cepa más poderosa del virus para tratar más a su padre y se hacen nuevas pruebas sobre chimpancés. Al probarlo sobre un bonobo llamado Koba se confirma que la inteligencia de los simios aumenta aún más. Sin embargo, es mortal para los humanos, sin el conocimiento de los científicos. Franklin queda expuesto al nuevo virus y empieza a estornudar sangre, en su condición de enfermo va a casa de Will a advertirle, accidentalmente se encuentra con el vecino de Will, el que había tenido la disputa con Charles y César, y estornuda cerca de él,posteriormente Franklin es encontrado muerto en su apartamento. Will quiere administrarle el nuevo virus a su padre Charles pero él no lo permite ya que no quiere luchar más, a la mañana siguiente este muere y Will intenta evitar que Jacobs haga más exámenes antes de continuar con la inserción del virus en más simios, pero como Jacobs planea continuar, Will renuncia a su trabajo.

César finalmente escapa de las instalaciones para primates y viaja a la casa de Will, donde roba latas del nuevo virus y lo libera a través del área de las jaulas, mejorando la inteligencia de sus compañeros simios. Él acaba con Dodge y, después de mostrar por primera vez su capacidad de hablar gritándole «¡No!», lo electrocuta por aspersión con una manguera mientras su bastón eléctrico está activado, aunque César después toma conciencia de que ha quitado una vida humana, y por eso decide que no morirá otra persona por su mano o la de otro simio. Los simios en la instalación escapan a la ciudad, liberando al resto de los simios del antiguo lugar de trabajo de Will y del Zoológico de San Francisco.

Los simios fuerzan su camino a pesar de que la policía bloquea el Puente Golden Gate para que no cruzasen. Jacobs llega en un helicóptero y uno de sus miembros de la tripulación comienza a matar a tiros a los simios. Buck se sacrifica para acabar con el helicóptero, que se estrella en el puente, matando a toda la tripulación, excepto a Jacobs. Él pide ayuda pero César lo ignora y le permite a Koba, quien siente rencor por Jacobs, que empuje su helicóptero hacia el mar. Los simios llegan al bosque de secuoyas del Parque Nacional Muir Woods. Will llega al bosque y es atacado por Koba, pero César le impide dañar a Will. Will le advierte a César que los humanos son fuertes, pero lo puede proteger sólo si regresa a casa. Para sorpresa de Will, César habla, respondiéndole: «César está en casa». Will acepta su decisión, retirándose y permitiendo que César y los demás simios inteligentes hagan del Parque Nacional Muir Woods su nuevo hogar.

Mientras tanto, el vecino de Will, quien es piloto, se dirige rápido a su avión, pero estornuda sangre, revelándose que tiene el nuevo virus y, durante los créditos, se muestra que el virus se ha expandido por todo el mundo.

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El Amanecer del Planeta de los Simios

El virus ALZ-113 causa el colapso de la civilización humana tras una ley marcial, el malestar social y el colapso económico de todos los países del mundo. Diez años más tarde, un simio llamado César dirige y gobierna una nueva generación de simios en una comunidad ubicada en el bosque Muir.

Mientras caminaban por el bosque, el hijo de César y el hijo de Rocket (Ash) se encuentran con un ser humano, llamado Carver, quien es presa del pánico y le dispara a Ash, hiriéndolo. Carver le pide auxilio al resto de su pequeño grupo de sobrevivientes armados, dirigidos por un hombre llamado Malcolm, mientras que Ash pide ayuda los otros simios. César ordena a los humanos que se vayan del bosque y regresen a San Francisco, donde los humanos que quedan en la ciudad, genéticamente inmunes al virus, están viviendo en una torre custodiada dentro de la ciudad en ruinas.

Impulsado por Koba, un simio lleno de cicatrices que está resentido con los humanos por el maltrato del que lo hicieron objeto, César lleva a un gran grupo de simios a la ciudad y hace hace ver a los humanos que los simios no quieren la guerra, pero que lucharán si es necesario para defender su hogar. Luego pide a los humanos que permanezcan en su territorio y establece que los simios harán lo mismo.

Malcolm convence a su compañero y líder Dreyfus de que le dé tres días para reconciliarse con los simios para obtener acceso a una presa hidroeléctrica en su territorio, lo que podría proporcionar energía a largo plazo para la ciudad. Dreyfus, desconfiado de los simios, pide a algunos sobrevivientes probar las armas de una armería abandonada.

Malcolm entonces viaja al territorio de los simios, pero es capturado por Stoned y sus guardias gorilas, y es llevado entonces a César por Stoned y Maurice. Malcolm habla con César, y éste le permite a Malcolm y a un grupo pequeño de los humanos sobrevivientes trabajar en el generador de la presa, con la condición de que renuncien a sus armas. Malcolm, su esposa Ellie, y su hijo Alexander trabajan cordialmente junto a los simios y la desconfianza de ambos lados disminuye gradualmente, pero la confianza termina momentáneamente cuando Carver amenaza al hijo recién nacido de César con una escopeta oculta, pero se vuelven a reconciliar para que Ellie trate de curar con antibióticos a Cornelia, la compañera de César quien se encontraba enferma después del parto.

Mientras tanto, Koba desconfiando aún de los humanos va a la ciudad y descubre la armería de los humanos y regresa al bosque para enfrentar a César, cuestionando su lealtad hacia los simios. En respuesta, César golpea fuertementea a Koba, pero los simios tienen la regla de que un simio no mata a otro simio, por eso César lo perdona. Koba regresa a armería, y roba un rifle de asalto con el que asesina a dos guardias humanos y luego mata a Carver.

La presa es finalmente reparada, y se restaura la energía de la ciudad. Durante la celebración, Koba le prende fuego al hogar de los simios. Sin ser visto por nadie, Koba le dispara César en el pecho, haciéndole caer del árbol principal del asentamiento. En medio del pánico por la pérdida del líder Alfa y el fuego que incendia su hogar, Koba toma el liderazgo, culpa al grupo de Malcolm y le ordena a los simios iniciar la guerra contra los humanos. El grupo de Malcolm se esconde de Koba, mientras éste conduce a los simios a San Francisco, pero primero saquean la armería y derriban las puertas de la torre. A pesar de las fuertes bajas, los simios invaden la torre y encarcelan a todos los seres humanos, mientras que algunos humanos, entre ellos Dreyfus huyen al subterráneo. Cuando Ash se niega a seguir las órdenes de Koba de matar a seres humanos indefensos, citando las enseñanzas de César, Koba mata a Ash y encarcela a los simios conocidos por ser leales a César.

El grupo de Malcolm encuentra a César apenas con vida y lo transportan a su antigua casa en San Francisco. César le revela a Malcolm que Koba le disparó, dándose cuenta de que su idea de que todos los simios eran mejores que los seres humanos era mentira. Al entrar en la ciudad en busca de suministros médicos para que Ellie pueda operar a un malherido César, Malcolm se encuentra con Ojos Azules y se lo lleva con él a la casa donde se están ocultando. César nostálgicamente ve un vídeo de su infancia en la vieja videocámara de Will y es así como Malcolm aprende del pasado de César con los humanos. Posteriormente Ojos Azules regresa a la torre, y libera a los seres humanos enjaulados y a los simios leales a César.

Después de guiar a un ya recuperado César y a un grupo de simios a la torre a través del subterráneo, Malcolm se encuentra con Dreyfus, quien le informa que sus hombres han contactado por radio con más sobrevivientes, que se encuentran en una base militar en el norte, y que ya están en su camino para ayudar a combatir a los simios. César confronta a Koba en la cumbre de la torre, pero mientras César y Koba están en plena batalla, en el subterráneo Malcolm no logra detener a Dreyfus, quien hace estallar los cimientos de la torre con explosivos C-4 y destruye parte de la estructura, matándose a sí mismo y a algunos simios. Finalmente César vence a Koba, quien queda al borde de la torre colgado de una viga de metal y suplica a Cesar que lo salve usando el argumento «simio no mata a simio», pero César se niega a salvarlo, alegando que Koba ya no es un verdadero simio, y lo deja caer a su muerte.

Malcolm informa a César de la inminente llegada de refuerzos humanos y ambos lamentan la oportunidad perdida para lograr la paz entre humanos y simios. César le dice a Malcolm que los humanos nunca perdonarán a los simios la guerra que empezaron y le dice que se vaya con su familia a un lugar seguro. Al final César se encuentra frente al grupo restante de simios en espera de la batalla que se avecina.

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