En la fecha de hoy 25 de mayo, el actor Ian Murray McKellen, nacido en Burnley, Inglaterra, mejor conocido en el mundo del espectáculo como Ian McKellen, está celebrando su onomástico número 76.

Tony Awards
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es un actor británico de teatro y cine, nominado al Óscar en dos ocasiones y ganador de los premios Globo de Oro y Tony. Su labor ha abarcado géneros de Shakespeare y moderno teatro popular a la fantasía y ciencia ficción. Sus papeles más conocidos han sido en obras de teatro de Shakespeare y en películas de gran éxito, como las películas de X-Men, El Señor de los Anillos, The Hobbit y en el polémico fenómeno mundial El código Da Vinci.

Oscar
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Es abiertamente gay y un conocido activista en favor de los derechos de los homosexuales, a la vez que un miembro entre los fundadores de Stonewall, una de las organizaciones de derechos LGBT más influyentes del Reino Unido, de la cual sigue siendo un portavoz destacado. En 1979 La Reina Isabel II le nombró Commander of the Order of the British Empire y en 1991, la reina Isabel II de Inglaterra le nombró Knight Bachelor.

Globo de oro

Ian Murray McKellen nació el 25 de mayo de 1939 en el Hospital General de COLONIA DORA, de Lancashire. Ian aún tenía semanas de haber nacido cuando la familia se trasladó a Wigan. Con los nazis bombardeando el norte industrial de Inglaterra, Ian dormía debajo de una mesa de hierro que se suponía era a prueba de bombas. Los alemanes nunca se acercaron, pero la enfermedad casi lo deja sin vida —a los 3 años se enfrentó a la difteria—. Es posible que ésta peligrosa infección de la garganta haya cambiado su voz para siempre, contribuyendo a su carrera.

the hobbit gandalf

La familia residió en una vivienda de cuatro habitaciones, frente al parque Mesnes. La economía de Wigan se basaba en la explotación del carbón. El polvo comúnmente cubría cualquier cosa que estuviera limpia. Pero la familia no era pobre —Ian recuerda que en 1949 celebraban que su padre se abriera paso a través del impedimento de los 1000$n. 3 —. El joven Ian asistió al parvulario de la calle Dicconson, en la escuela de primaria Wesleyan. Los domingos por la mañana colaboraba en la Iglesia congregacional de la calle Hope, mientras, en las tardes, estaba en la escuela Sunday. Pero la infancia de McKellen no fue una pesadilla. Su padre tocaba el piano —justo debajo de la habitación de Ian—, y su familia apoyaba todas sus inclinaciones artísticas. Visitaban regularmente los seis cines de Wigan, y veían las representaciones de la compañía teatral de Frank H. Fortescue.

Aunque nació en Burnley, McKellen pasó la mayor parte de su infancia en la localidad de Wigan, acudiendo más tarde a la Bolton School. Sus cuatro primeros años de vida transcurrieron bajo la amenaza de los bombardeos nazis de la Segunda Guerra Mundial, que según sus propias declaraciones, tuvieron un fuerte impacto psicológico en él. Estudió en la Bolton School, en el área metropolitana de Mánchester, y más tarde terminó sus estudios de interpretación en la Universidad de Cambridge.

La familia McKellen profesaba una fuertemente arraigada fe cristiana, aunque no excesivamente puritana. Su madre (Margery Lois) falleció teniendo él 12 años y su padre (Denis Murray) se volvió a casar. Éste falleció cuando Ian contaba con 24 años, tras lo cual siguió manteniendo una buena relación con su madrastra, a la que confesó su homosexualidad. Según las palabras de McKellen, la viuda de su padre se mostró más contenta que disgustada, ya que sabía que Ian había dejado de mentir sobre su orientación sexual.

Comenzó una relación con su primer compañero sentimental, Brian Taylor, en 1964, con quien vivió en Londres hasta 1972, cuando la relación terminó. En 1978 conoció en el Festival de Edimburgo al hombre con el que tendría su segunda relación seria. Su nombre era Sean Mathias, también actor, y tuvieron una relación algo agitada. Sus discusiones parecían tener muchas veces su raíz en la, por alguna razón, menos aclamada carrera de Mathias, que achacaba su poco éxito a su relación con Ian McKellen; aun así, también reconocía que él había intentado ayudarle siempre. Esta relación duró 10 años.

De niño, si cualquiera preguntaba qué quería ser cuando fuese mayor, regalaba la respuesta que todos esperaban: «un actor»; disfruté de participar en producciones escolares. En la Universidad de Cambridge, donde estuve en más de 20 producciones menores, decidí que quería realmente pasar al aspecto profesional del asunto, en parte porque todos mis compañeros pensaban lo mismo. Entre mis contemporáneos se pueden incluir Derek Jacobi y Trevor Nunn. Nuestras puestas en escena eran comúnmente reseñadas por críticos del teatro nacional, y algunas de ellas también se dieron en el West End Stage de Londres. Formé parte del repertorio de tres teatros regionales antes de terminar la universidad, armado con algunas críticas comprensivas y dos audiciones contrastables; una clásica, y otra moderna. Fui aceptado en el teatro de Coventry Belgrade, y sin haber ido a la escuela de drama, comencé a actuar a tiempo completo en septiembre de 1961, recibiendo una paga de 8 libras esterlinasn. 4 a la semana

Hizo su debut en la ciudad inglesa de Coventry10 en 1961. Su debut en West End, el equivalente londinense al Broadway neoyorquino, fue tres años más tarde. Cuando ya era conocido en el teatro inglés, hizo algunas apariciones en televisión y cine. Pero el papel que realmente le dio la fama fue su caracterización de Eduardo II de Inglaterra, en la obra Eduardo II, del autor del siglo XVI Christopher Marlowe.

En 1972, co-fundó junto a su amigo Edward Petherbridge la Actors Company, lo que le convirtió, a los ojos de los actores de su país, en algo parecido a un portavoz oficial. Entre los años 1974 y 1978, creció considerablemente su reputación como actor, al ingresar en la Royal Shakespeare Company. Allí protagonizó obras como Romeo y Julieta, Macbeth y El alquimista, escrita por Ben Jonson.

Más tarde, en 1979, protagonizó en Broadway, en la Ciudad de Nueva York, la obra Bent (cuya traducción podría ser gay), que hablaba de la persecución de los homosexuales en la Alemania Nazi. McKellen todavía no había hecho pública su orientación sexual, por lo que dudó en principio si aceptar o no el papel. Finalmente, Sean Mathias, su pareja por entonces, le instó a que lo hiciese. Años más tarde (1990), McKellen volvió a protagonizar esa obra, esta vez en Londres, y tuvo una pequeña actuación en su adaptación al cine en 1997; en ambas ocasiones actuó bajo la dirección del susodicho Sean Mathias, ya tras haber hecho pública su homosexualidad.

Broadway le brindó una nueva oportunidad de éxito al conseguir el papel del músico del Clasicismo Antonio Salieri, en la obra Amadeus (que comenzó en 1980), la cual trataba sobre la vida de Wolfgang Amadeus Mozart. Gracias a este papel consiguió un Premio Tony, uno de los más prestigiosos del teatro estadounidense. Otros trabajos suyos en los Estados Unidos le dieron a conocer parcialmente en ese país, donde la mayoría de la gente aún no había oído hablar de él. Así, en 1982 participó en la televisión estadounidense, interpretando a una persona con problemas mentales en Walter.

Otras de sus apariciones teatrales de relevancia fueron en Black Comedy (1968), Ricardo III (1969), Hamlet (1970), Las tres hermanas (1978), Otelo (1989), Tío Vania (1992), El enemigo del pueblo (1998), Rey Lear (2008), Esperando a Godot (2009) etc.

McKellen ha trabajado en el cine durante toda su carrera como actor desde 1966. Sin embargo, fue en los años 1990 cuando sus apariciones comenzaron a ser más reseñables y significativas, con participaciones en proyectos que consiguieron éxito mundial, incluyendo películas como Sacerdote del amor (Christopher Miles, 1981), Walter (Stephen Frears, 1982), The Keep (Michael Mann, 1983), Plenty (Fred Schepisi, 1985) y Cold Comfort Farm (John Schlesinger, 1995). Su carrera siguió en cualquier caso supeditada a las más de 250 obras de teatro en las que ha actuado a lo largo de casi cincuenta años. Una de ellas, Ricardo III de William Shakespeare, se estrenó en el National Theatre de Londres, fue de gira por Europa y Estados Unidos y la adaptó al cine el propio McKellen,11 que ganó por este papel el premio Félix al mejor actor europeo del año en 1996 y una nominación al Globo de Oro. La película fue dirigida por Richard Loncraine.

En 1993, McKellen interpretó un papel secundario en Seis grados de separación, donde trabajó junto a Donald Sutherland, Will Smith y Stockard Channing; pero su salto al panorama internacional fue cuando interpretó al director de Frankenstein, James Whale, en la película Dioses y monstruos, por la que fue nominado al Óscar al mejor actor.

En 2000 aceptó trabajar en la trilogía de El Señor de los Anillos, interpretando al mago Gandalf, papel por el que también recibió una nominación al Óscar al mejor actor de reparto. En 2011 volvió a rodar como el mago Gandalf en las películas de Peter Jackson basadas en El hobbit.

Durante unos años trabajó en el cine en películas como las de X-Men, de Bryan Singer (con quien ya había participado unos años antes en Apt Pupil) y Brett Ratner, basado en las famosas historietas del mismo título, interpretando al famoso villano Magneto; también en El código Da Vinci (2006) de Ron Howard, basada en el libro de Dan Brown, interpretando a Leigh Teabing, un hábil y obsesionado historiador.

Tras la muerte del actor irlandés Richard Harris, se le ofreció el papel de Albus Dumbledore en la serie de películas de Harry Potter, pero lo rechazó ya que no quería mezclar su papel de Gandalf con el de Dumbledore, por lo que el papel pasó al actor Michael Gambon.

En 2006, el Festival Internacional de Cine de Berlín le entregó un Oso de oro honorífico por toda su carrera. En 2009 se le concedió el Premio Donostia, premio a toda la carrera concedido en el ámbito del Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

Declaré mi homosexualidad oficialmente en un programa de radio de la BBC donde discutía los errores del Artículo 28 de la ley de Thatcher que ponía en desventaja a los gais y lesbianas aludiendo a la «promoción de la homosexualidad». Hasta ese día no había definido mi sexualidad en público, ni a mi familia. Los demás lo sabían. En el trabajo ser abiertamente gay no parecía traer problemas y tanto mis compañeros como yo, nunca encubrimos nuestras relaciones. Me hubiera gustado declararme mucho antes de los 49 años. El miedo de que eso pudiera dañar mi carrera era infundado. Mi familia y yo nunca habíamos estado tan cercanos. Descubrí una multitud de nuevos amigos y que el movimiento LGBT es literatura, investigación y política. No me molesté con mis colegas que insistían en ocultar su sexualidad, porque recordé cuándo tiempo me pareció seguro aceptar el juicio de la sociedad sobre la homosexualidad y evitar su desaprobación. Cuando un actor reconocido miente sobre su homosexualidad sólo hay que compadecerse de él. Hay que recordar que nadie ha tenido que mentir jamás sobre su heterosexualidad.

La homosexualidad de Ian McKellen nunca fue un secreto en el mundo del teatro y del cine, pero no fue hasta 19888 cuando el gran público se enteró de su propia voz. En la era de Margaret Thatcher, se debatía en el Parlamento Británico una controvertida enmienda que prohibía, entre otras cosas, hablar de homosexualidad en las escuelas, conocida popularmente como el Artículo 28.

Él se manifestó como gay en un programa de radio de la BBC, durante un debate que mantenía con un periodista conservador. Curiosamente, apenas dos años más tarde, Thatcher dispuso una recomendación a la reina para que se nombrase a McKellen caballero (sir). Según relata Ian McKellen, recibió la llamada telefónica en la que le comunicaban el nombramiento cuando estaba viendo, en directo, cómo la baronesa abandonaba el 10 de Downing Street. Supuso que había sido una de sus últimas decisiones.

McKellen ha continuado con su activismo a favor de los derechos de los homosexuales. Participa en varias organizaciones británicas que realizan esfuerzos en ese campo, tales como Stonewall (de la cual es cofundador), History Month, o The Albert Kennedy Trust.

Mis primeras películas no fueron exitosas, pero disfruté la introducción a la industria fílmica en Reino Unido. Fallé en las pruebas para Barbarella y para un western europeo —ambos en Roma—. Hollywood no me llamó.

La película británica Priest of Love me otorgó mi primer papel protagonista —como D. H. Lawrence, un nuevo comienzo luego de años de trabajo en el teatro, tanto en casa como entre el público.

Mientras se sucedía otra década de exigente trabajo en el teatro, pude organizarme para participar en cinco películas, todas filmadas en el Reino Unido. Los papeles fueron variados. Trabajar con John Hurt, Michael Mann, Fred Schepisi y Meryl Streep fue revelador y elevó la esperanza respecto a que debía disponer más tiempo a descubrir más cosas sobre actuar para la gran pantalla.

La década de los 90 estuvo llena de compromisos. Después de la gira mundial de la obra teatral Richard III, preparé una adaptación fílmica escribiendo el guión al mismo tiempo que «visité» otras 11 películas en toda una variedad de apariciones y papeles secundarios. Mi recompensa fue sentirme más relajado frente de la cámara, y mucho más seguro para los papeles protagonistas de Richard III, Dussander y James Whale.

El último trabajo del siglo XX fue en X-Men, y el primero del nuevo siglo fue en El Señor de los Anillos, representando a dos hombres poderosos, Magneto el maestro del magnetismo, y el mago Gandalf. Fui presentado a la multitud de seguidores de ambos trabajos a través del internet y dudé al entrar al mundo de las franquicias y los muñecos plásticos.

De parte de todo el equipo de Cine3.com, queremos desearle al actor Ian McKellen, muchas felicidades en el día en que está celebrando la llegada de un año más de vida.

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