Por @carolinnatas

 

La historia del melodrama se traslada entre pasado y presente, específicamente entre los años 80s, donde Jake Davis (Russell Crowe), un viudo novelista ganador del Premio Pulitzer, lucha contra una enfermedad mental mientras trata de criar a su pequeña de cinco años Katie (Kylie Rogers), y hoy en día, veinticinco años después donde su -ahora adulta- hija (Amanda Seyfried), intenta forjar conexiones propias, combatiendo a los demonios derivados de una problemática infancia.

El muy maduro drama del director Gabriele Muccino, desborda un compromiso vertiginoso de su propio exceso. Las audiencias que se conmueven fácilmente, encontrarán material suficiente que les satisfaga, pero los mejores recursos del cineasta, prueban ser más personales, en la forma del protagonista masculino Russell Crowe, y su co-estrella, Kylie Rogers, a quien recientemente pudimos ver a lado de Eugenio Derbez y Jennifer Garner en la cinta ‘Miracles From Heaven’. La genuina calidez y química entre el par es energizante, incluso cuando la película se está ejecutando fuera de los carriles en cualquier otro sentido.

Kylie Rogers y Russell Crowe
Kylie Rogers y Russell Crowe

Las escenas entre Jake y su pequeña Katie, son sentimentales y sin nada que no se haya visto antes, pero Crowe se las arregla para venderlo realmente bien, haciendo lo propio para hacer sentir a su personaje como una persona bien definida, con peculiaridades y defectos, así como el mostrar genuino afecto por Katie, quien le importa profundamente. La niña, entra y sale de la historia cuando es necesario, y representa más que nada, la motivación e impulso de Jake.

Lo mencionado, funciona muy bien como una historia acerca de la unión indisoluble entre un padre y una hija, que a su vez muestra la angustia emocional que viene con las dificultades financieras, así como ocultar un estado de salud que empeora. Hay un elemento trágico real de Jake mientras se niega a ceder a su enfermedad y obtener ayuda, porque aceptarla significaría estar lejos de su hija, algo que simplemente es demasiado difícil para él de contemplar. Además de transmitir las tensiones físicas de su padecimiento, Crowe da un rendimiento que le inyecta a su personaje con gran dignidad.

Russell Crowe y Kylie Rogers
Russell Crowe y Kylie Rogers

Esta parte alcanza su máximo a medida que progresa. Jake es un personaje simpático, que obviamente toma algunas malas decisiones, pero su corazón se mantiene firme en el lugar correcto. Su hija, es todo para él desde que perdió a su esposa, por lo que da todo de sí mismo para asegurarse que obtenga lo mejor en la vida. Algunas de las escenas retratadas durante esta etapa, están cargadas de un sentimentalismo sutil, sin cruzar la línea melodramática a pesar de algún tipo de diálogo con toques extravagantes. Russell Crowe logra posicionar a su personaje de manera maravillosa y convincente.

Hasta este punto, el único error es una complicación manufacturada, donde los tíos de Katie, Elizabeth (Diane Kruger) y William (Bruce Greenwood), tratan de tomar legalmente su custodia, pasando por encima de su padre. Se supone que esta problemática aumentaría la urgencia del padre por mantener a salvo a la pequeña, pero es resuelta fuera de pantalla y falla en tener un impacto duradero. Los problemas de salud de Jake, eran una barrera más que suficiente para criar a su hija, por lo que incluir esta trama no era necesario.

Amanda Seyfried en 'Lo Mejor de mi Vida'
Amanda Seyfried en ‘Lo Mejor de mi Vida’

Como se mencionó, el filme transita con su dramatismo entre pasado y presente, pero es en este último periodo de tiempo donde las cosas no son tan bien logradas. En la actualidad, el relato se centra en una adulta Katie (Amanda Seyfried), mostrándola como una mujer incapaz de conectarse con otras personas en un nivel emocional. La joven estudia psicología y se desempeña como trabajadora social en una clínica del centro de Manhattan, por lo que parecería lógico que pudiera entender mejor que la mayoría en qué radica su comportamiento, sin embargo, no sucede así. Por supuesto que los cambios no se hacen esperar cuando conoce al encantador Cameron (Aaron Paul), quien le ofrece su amor y apoyo incondicional en un intento para ayudar a curar las cicatrices que le dejó su traumática infancia. Sus tendencias auto destructivas interfieren en el camino, poniendo a prueba su relación.

Abordando temáticamente la conexión entre el trauma infantil y la disfunción como adulto, Muccino, se apoya en gran medida en el editor Alex Rodríguez (‘Y Tu Mamá También’, 2001: ‘Children of Men’, 2006), cuya habilidad se pone a prueba hasta el límite, en su manejo del guion escrito por Brad Desch, que incluye una movida narrativa.

Amanda Seyfried y Aaron Paul en 'Lo Mejor de Mi Vida'.
Amanda Seyfried y Aaron Paul en ‘Lo Mejor de Mi Vida’.

Es mucho más absorbente ver al pasado de Katie con Jake, que lo que sucede en el presente. Amanda Seyfried hace un buen trabajo, en un papel bastante complejo en el que se debe mostrar emocionalmente distante todo el tiempo, pero que tiene que conectar con una niña huérfana llamada Lucy (Quvenzhané Wallis), con quien tiene que demostrar compasión y entendimiento. Es una línea difícil de caminar, pero Seyfried lo hace bien.

El mayor problema con esta narrativa del presente, es que no resulta interesante. Katie huyendo de sus problemas, y siendo promiscua, es algo que se ha visto en innumerables ocasiones como un mecanismo de supervivencia y esta película no aporta nada nuevo. La progresión es más o menos como era de esperarse y los hilos son familiares, sin presentarse de manera que enciendan el atractivo.

Kylie Rogers y Russell Crowe en una escena de 'Lo Mejor de Mi Vida'.
Kylie Rogers y Russell Crowe en una escena de ‘Lo Mejor de Mi Vida’.

No es tan malo, pero se siente como si no se hubiera hecho lo suficiente para lograr que destaque como una historia dramática de gran alcance. Los actores hacen un buen trabajo en una perspectiva general. Y afortunadamente, la intervención de Russell Crowe deja una impresión duradera y eficaz que eleva el material en escenas donde su rol no está presente físicamente.

 

 

FICHA TÉCNICA

Título: De Padres a Hijas (Fathers and Daughters)
Dirección: Gabriele Muccino
Guion: Brad Desch
Reparto: Russell Crowe, Amanda Seyfried, Aaron Paul, Kylie Rogers, Diane Kruger, Bruce Greenwood, Quvenzhané Wallis, Jane Fonda, Octavia Spencer
Género: Drama
Duración: 116 minutos
Año: 2015
País: Estados Unidos, Italia
Fotografía: Shane Hurbult
Música: Paolo Buonvino
Distribuidora: Gussi Cinema
Fecha de estreno: 27 de mayo de 2016

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