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A mediados de los años veinte Hollywood creaba más de setecientas películas por año. Su cine era entretenido, romántico, fastuoso, sin embargo, sólo una pequeña parte de sus creadores eran verdaderos genios, todos ellos, provenientes de la comedia.

Charlie Chaplin

En 1914 un personaje singular prorrumpe en el cine de Hollywood, se trata de un vagabundo con aires de caballero inglés, de nombre Charlot. Su alter ego, Charlie Chaplin, lo diseñó para la película La vida conyugal de Mabel, pero su primera aparición en la gran pantalla fue en Carreras de autos para niños.

El vagabundo con pequeño frac, zapatos grandes, bombín y bastón de caña, rápidamente se convirtió en una estrella, a tal grado que en 1918 Chaplin asumió la dirección de sus películas y para 1923 tenía sus propios estudios en Hollywood.

Sus películas, aunque comedias, abordaban problemas sociales de su tiempo, sobre todo la difícil situación laboral. El Chico de 1921, es una muestra de la maestría con la cual Chaplin trataba estos temas. Un niño y el vagabundo que lo recogió sobreviven con el negocio de las ventanas: el chico las rompe para que su padre instale unas nuevas. Fue la película que humanizó el cine cómico, le elevó a nuevas alturas y mostró la empatía de Chaplin por los pobres.

https://youtu.be/OR-fqa7qdK8

Chaplin construyó un estudio en Los Ángeles con estilo inglés, gracias a ello logró tener el control total sobre sus siguientes películas. Así, llegaron los éxitos de taquilla y ante la crítica. Tras la llegada del cine sonoro, Chaplin dejó de ser la gran estrella de Hollywood, sobre todo, porque continuó con el estilo del cine silente.

El circo (1928), Luces de la ciudad (1931) y Tiempos modernos (1936) apenas e hicieron uso del sonido, y sólo en la última se escuchó la voz de Chaplin. Aun así, Luces de la ciudad fue elogiada por la crítica gracias a su mezcla de comedia y drama, película que es todo un poema sobre soñar despierto por las calles.

Aunque en Tiempos modernos se escuchó la voz de Chaplin, la película sigue siendo esencialmente de corte silente. En ella se hace una crítica casi marxista al mecanicismo de la era industrial, al uso del trabajador como una pieza para la producción en serie y al abismo existente entre las clases sociales.

La primera película totalmente hablada de Chaplin, El gran dictador (1940), fue lanzada un año antes de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial. En ella Chaplin exhibe el peligro del nazismo. Ideas, movimiento, política e improvisación se combinan en una sola escena de su película para representar el fascismo de Hitler a través de la danza clásica.

Harold Lloyd

El cómico al que más influyó Chaplin fue Harold Lloyd. En el corto de 1918 Harold Lloyd : Director de cine, todavía se le ve llevando levita, bigote, y encogiéndose de hombros como Chaplin, con un humor muy parecido.

https://youtu.be/9T_jbg8mAwk

Junto a su productor decidió buscar una identidad propia, y con la cara lavada, bien peinado, vestido a la moda, con unas grandes gafas de carey y sombrero de paja, representó las virtudes del hombre que no se rinde.

Su personaje aunque sencillo, podía superar todos los obstáculos que se interpusiesen en su camino. Es un atlético, valiente, optimista y perseverante citadino, lo que quería ser el hombre promedio de los años veinte en el sistema capitalista de Estados Unidos.

Lloyd actuó en 208 películas y durante la década de los veinte fue el actor más popular y mejor pagado de Hollywood, sin embargo, toda su vida se negó a que sus películas fueran emitidas por televisión, razón por lo cual se le condenó al olvido durante décadas. Pero la prueba de su genio queda patente en la que sería su carta de presentación a las nuevas generaciones: El hombre mosca de 1923.

Buster Keaton

El menos afortunado de los genios de la comedia en el cine silente, tanto en su carrera profesional como en su vida privada fue Joseph Frank Keaton. No obstante, es probablemente el más innovador, creativo y arriesgado de todos.

Harry Houdini (sí el escapista), quien era socio de su padre, le vio caer desde un primer piso hasta el suelo por una escalera, el pequeño no lloró, sólo sacudió su cabeza y Harry exclamó: “es todo un buster”, término que se usaba para designar a un niño intrépido. El sobrenombre le acompañó toda su vida.

Keaton, debutó a los cuatro años de edad en los escenarios del music hall The Three Keatonsen en 1899, número donde su padre le arrojaba por el escenario para provocar la risa del público.

La carrera de Keaton en el cine comienza cuando conoce por la calle al actor cómico Lou Anger, quien dirigía los estudios donde se encontraba una de las estrellas emergentes del cine: Roscoe Arbuckle, así, se convierte en su pareja cómica. Pero en 1921 Arbuckle es acusado de homicidio involuntario de la actriz Virginia Rappe, y Keaton debe seguir su carrera en solitario.

Aunque no poseía ninguna acción de la productora para la que trabajaba, entre 1920 y 1928 tuvo control total de sus películas y a eso se debe que pudiera entregar una obra de arte en cada una de ellas. Buster pensaba como un arquitecto. En la película de 1920 One Week, la casa que construye se convierte en un tremendo juguete.

Keaton definió sin duda el cine “mudo”. Fue un maestro del montaje, en Sherlock Jr. de 1924, usa varios cortes para cambiar un espacio por otro, de pasear por la calle pasa a lo alto de un precipicio, y de ahí en adelante ninguno de sus pasos puede ser seguro.

Una de las cualidades que le caracterizó fue hacer sus propias escenas de riesgo. Estaba consciente de que el riesgo vendía y gran parte de su humor físico se cimentaba en ello. Cada vez que corría peligro, su rostro, aunque impasible, podía proyectar el miedo y la angustia que enfrentaba. En Las tres edades, película de 1923, la escena donde intenta brincar de un edificio a otro es prueba de su arrojo y profesionalismo.

La escena (minuto 58:48), comienza con un plano inclinado para acentuar la altura, usa una tabla como trampolín para llegar al techo del siguiente edificio. Contaba con una red fuera del plano en caso de no lograr el salto, y tuvo que usarla porque no lo consiguió. Aprovecho que su caída a través de una lona había sido filmada y la dejó en la edición final.

Su genialidad, sin embargo, era demasiado para el público de su tiempo. En 1926 estrena El maquinista de La General, película considerada hoy día como su obra maestra, pero que su momento resultó un fracaso de taquilla. La película se ubica en la Guerra de Secesión de Estados Unidos, basada en un hecho autobiográfico del novelista William Pittenger, acerca del secuestro de un tren confederado por parte de soldados de la Unión.

Keaton cambió los bandos e hizo del protagonista un soldado sureño. La historia es una vindicación de lo que es capaz de hacer un hombre débil por recuperar lo más preciado para él: su locomotora y la mujer amada. La escena en que la locomotora cae desde un puente por un barranco (1:08:20) es todo un hito en la historia de los efectos especiales, aunque no hubo truco alguno, la locomotora y el puente eran reales.

Pero los sueños de Keaton eran demasiado caros para cualquier estudio y dos películas después fue despedido de la MGM. Cayó en el alcoholismo y pasó gran parte de la década de 1930 oculto. Sobrevivió trabajando como escritor de chistes para varias películas, en especial para las de Los Hermanos Marx. Aunque la popularidad de Buster Keaton siempre estuvo a la sombra de Charlie Chaplin y Harold Lloyd, su imaginación rebasó los límites del tiempo para continuar provocándonos asombro y una sonrisa.

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