Al igual que otros géneros cinematográficos, el panorama de historias románticas atraviesa ocasionales re-escrituras: Está Cuando Harry Encontró a Sally en 1989, 500 Días Con Ella en 2009, y, más recientemente, Girls de Lena Dunham en HBO y Esta Chica es un Desastre de Amy Schumer el año anterior. A esto se suma Cómo Ser Soltera, una cinta que se zafa de algunas ataduras tradicionales, pero se mantiene aferrada a otras.

Dakota Johnson en Cómo Ser Soltera
Dakota Johnson en Cómo Ser Soltera

Podría decirse que la cinta de Christian Ditter ha recibido un empujón contextual gracias a las contemporáneas Dunham y Schummer, y esto no es problema alguno. Es necesario tener nuevos estándares, y Cómo Ser Soltera los plantea, primero, en sus personajes. La cinta sigue las aventuras de Alice (Dakota Johnson), Robin (Rebel Wilson), Meg (Leslie Mann) y Lucy (Alison Brie), 4 mujeres en Nueva York que buscan y defienden su percepción del amor. Alice ha puesto a su novio colegial en “pausa” bajo la intención de vivir la soledad como una experiencia. Durante su primer trabajo conoce a Robin (Wilson), quien ve a la soltería como una oportunidad de constante exploración sexual y fiesta, costumbres que busca inyectar a la fuerza en su nueva amiga. ¿Qué tal, por ejemplo, olvidarse del inútil de su novio y pasar el resto de la noche con Tom (Anders Holm), el apuesto barista cuyas habilidades de seducción y desinterés en el romance harían orgulloso a Neil Strauss y sus asociados (de donde, por cierto, nace la legendaria figura de Barney Stinson). Tom, el mismo barrista que durante la mañana habla con Lucy (Brie), la recién llegada que viene a utilizar el WiFi (porque en Nueva York es demasiado caro, pero no hay problema en comprar una nueva Macbook Pro tras arrojar la anterior por una ventana, en un intento frustrado por conectarse a dicho WiFi, muy caro) para encontrar a su pareja ideal utilizando alrededor de 10 servicios en línea, ya que, como demuestra en una serie de porcentajes que le daría envidia a Bernie Sanders, el hombre ideal no se encuentra en cualquier parte.

Rebel Wilson en Cómo Ser Soltera
Rebel Wilson en Cómo Ser Soltera

Después de una primera noche en “soltería”, Alice regresa al departamento de su hermana Meg (Mann), una partera convencida de que las relaciones y los hijos son sólo una forma de llenar un vacío existencial. Cada una tiene una tesis, y cada una debe ponerla en conflicto con el mundo real. Entre otras cosas porque, si no lo hicieran, no habría historia.

Leslie Mann en Cómo Ser Soltera
Leslie Mann en Cómo Ser Soltera

Aunque las 4 protagonistas mantienen una identidad alejada del cliché, y respiran gracias a las actuaciones de sus intérpretes, el atrevimiento más grande de Cómo ser Soltera es estructural, y con excepción de Robin, plantea al romance como una lucha de percepciones conflictivas: el personaje quiere esto, pero el mundo no se lo da exactamente como ella imagina. Esto permite que, en vez de seguir una línea argumental entre personaje A y B, personaje A se encuentra a personaje B, C, D, y E. En algunos casos, la entrada y salida de estos personajes es sorprendente y creíble, en otros, es una simple necesidad narrativa para llegar a un punto de mayor tensión emocional.

Y ese es el tema con Cómo Ser Soltera: es una cinta que a veces intenta hacer mucho, en un terreno que ha sido pensando, durante décadas, para hacer un número muy selecto de acciones. Una vez más, se presentan a personajes femeninos lejos del estereotipo, y el hecho de que su transición emocional no sea de absoluta soledad a felicidad eterna las ayuda aún más. Pero el camino para llegar a aquel estado aún está lleno de situaciones comunes, pertenecientes a la época que intenta modificar. Aún así, el esfuerzo es notable. Y con el tiempo, gracias a presencias como Dunham y Schumer, el contexto entero podría cambiar de una buena y merecida vez.

Manuel Cruz

@cruzderivas

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