En esta época políticamente correcta, la irreverencia es una herramienta excelente para mover las conciencias, pues al empujar a las personas fuera de su zona de confort, siempre genera una reacción, que obliga a reflexionar. Pero, como dijimos, hablamos de una herramienta, que tiene que ser utilizada en la búsqueda de algo. Cuando sólo se usa por el puro gusto de provocar, se convierte en un recurso realmente barato.

En Sausage Party, vemos como Conrad Vernon juega con todos los estereotipos posibles, sin respetar ninguna raza, religión, preferencia sexual o incluso malformaciones o discapacidades, aunque curiosamente, los negros son prácticamente ignorados. Toda la historia es una presentación tras otra de presentaciones irreverentes, y un intento por dar un mensaje racional y «científico» frente a las creencias sin fundamento, pero sin llegar a concretar nada. Las referencias sexuales son muchas y variadas, pero siempre de una manera superficial y poco consistente.

Al final, la cinta sólo es una serie de gags  de humor bastante directo, sin una causa real, y la narrativa no logra sostenerse en ningún momento. Al final, demuestra que ser «audaz» no sirve de nada si no hay un objetivo en ello.

Directores: Conrad Vernon, Greg Tiernan
Guiòn: Seth Rogen, Jonah Hill, Evan Goldberg
Reparto: Seth Rogen, Jonah Hill, Kristen Wiig, Salma Hayek

Advertisements
Anuncios
Tagged: