Estos días hemos confirmado tanto una buena como una mala noticia para la película protagonizada por Han Solo que supondrá un segundo spin-off de la saga Star Wars. En primer lugar, anunciamos que Phil Lord y Chris Miller abandonaban el proyecto.

En segundo lugar, después de explicar que la salida de los cineastas se debe a diferencias creativas con el estudio, anunciamos que será Ron Howard, director de Una mente brillante el encargo de ponerse a los mandos de la producción galáctica.

Parecía que el problema estaba solucionado, pero no es así. Y es que los cineastas originales podrían tener derecho a hacer su propia versión de la película de acuerdo a una serie de cláusulas del Sindicato Estadounidense de Directores de Cine.

Si un director es despedido cuando un 90% de la fotografía principal de la película ha sido realizada, ese realizador tiene derecho a realizar un llamado “Director’s Cut” de la cinta sin que además el estudio pueda interferir en el proceso ni alterar nada de ese montaje.

Es decir, los directores de películas como La LEGO Película podrían tener derecho a hacer su propia versión de la película sin que el estudio pudiera interferir. Aunque cabe destacar que Disney no estaría obligada a estrenar esta versión en cines.

No cabe duda de que es una situación muy curioso, aunque tampoco está claro si los cineastas van a utilizar este poder para hacer su propia producción, o si realmente se quedará en una curiosidad que incluir cuando se hable del rodaje de la película.

De momento, el nuevo director ya se ha puesto a los mandos con el rodaje ya en marcha. Ahora mismo no hay más detalles sobre la película, pero seguramente pronto habrá novedades, como la sinopsis oficial, de cara al estreno en mayo de 2018.

Fuente: Cinemanía

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